Santo Domingo.– A punto de cumplirse un año del derrumbe mortal de la discoteca Jet Set, que cobró la vida de 236 personas, sus propietarios, los hermanos Espaillat, comparecen este lunes ante la justicia en el marco del proceso que busca establecer responsabilidades por la tragedia.
La audiencia del juicio preliminar está pautada para las 9:00 de la mañana en el Primer Juzgado de la Instrucción del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde el tribunal conocerá los elementos presentados por el Ministerio Público contra los imputados.
Durante esta jornada también se dio a conocer que el Primer Juzgado de la Instrucción otorgó un plazo de un mes para la realización del peritaje técnico solicitado por la defensa de los hermanos Espaillat, en torno al colapso de la estructura.
El proceso está a cargo del juez Raymundo Mejía, titular de ese tribunal, quien fijó la fecha para dar inicio a la etapa preliminar, luego de haber aplazado la audiencia anterior a fin de garantizar los plazos procesales y la notificación formal de la acusación a todas las partes involucradas.
- El caso, que dejó múltiples víctimas mortales y decenas de heridos, ha generado gran expectativa en la población, al tratarse de uno de los hechos más impactantes registrados en el país en los últimos años.
Durante esta fase, el tribunal evaluará si existen pruebas suficientes para enviar a juicio de fondo a los acusados, en un proceso seguido de cerca por familiares de las víctimas y la opinión pública.
¿Cuál es la acusación del Ministerio Público?
La acusación del Ministerio Público en el caso de la discoteca Jet Set es de carácter penal y civil. El órgano acusador imputa a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, en calidad de propietarios y administradores, los delitos de homicidio involuntario (artículo 319 del Código Penal Dominicano), golpes y heridas involuntarias (artículo 320), así como negligencia grave e imprudencia.
De acuerdo con el expediente, los imputados habrían sobrecargado la estructura del techo con equipos de climatización de gran volumen y tinacos de agua, sin realizar los estudios técnicos necesarios para garantizar la seguridad del inmueble.
Asimismo, el Ministerio Público sostiene que existían advertencias internas sobre el deterioro del techo que habrían sido ignoradas, priorizando el ahorro económico por encima de la seguridad de empleados y clientes.
En ese sentido, la acusación plantea que el colapso no fue un hecho fortuito, sino el resultado de años de descuido, entre ellos:
- Sobrecarga estructural durante al menos 14 años.
- Falta de mantenimiento ante filtraciones y caída de escombros.
- Advertencias ignoradas, incluso un día antes del evento fatal en el que se presentaba el merenguero Rubby Pérez.