San Pedro de Macorís.— El Tribunal Colegiado de esta ciudad conocerá este viernes el juicio de fondo contra un oficial del Ejército dominicano, acusado de violencia de género y trata de personas agravada en perjuicio de una mujer de nacionalidad venezolana.
El Ministerio Público acusa al teniente Orlando Ramírez Medina de golpear en varias ocasiones a su expareja, Mildred Alexandra Rivas Felizola, una joven a quien habría convencido, a través de las redes sociales, de viajar a República Dominicana junto a su hijo menor de edad para, posteriormente, explotarla laboral y sexualmente, y agredirla físicamente en múltiples ocasiones.
Acusación por trata y violencia
El caso Ramírez ha generado preocupación en la comunidad internacional, especialmente entre organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, debido al supuesto poder económico y la influencia que el acusado mantendría en distintas instancias judiciales de San Pedro de Macorís, además de la condición de vulnerabilidad derivada de la situación de la víctima como migrante extranjera.
De acuerdo con documentos de esas organizaciones, Ramírez habría captado y acogido a Rivas Felizola bajo la promesa de ofrecerle empleo y mejores condiciones de vida. Posteriormente, presuntamente, le retuvo el pasaporte, la amenazaba con deportarla y la obligaba a mantener relaciones sexuales no consentidas.
En la última agresión, según el informe del médico legista, la víctima presentó heridas contusas, múltiples traumas en la región parietal del cráneo, ambas piernas y el tórax, así como múltiples abrasiones en los brazos y las piernas, y pérdida de uñas en las manos.
Además, el militar presuntamente mantenía bajo control todos los movimientos de Rivas Felizola y, en ocasiones, la encerraba en el apartamento donde residía junto a su hijo menor de edad. Del mismo modo, habría controlado sus comunicaciones telefónicas.
El oficial también es acusado de agredir física, verbal y psicológicamente a la venezolana, quien fue evaluada por peritos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF). Estos determinaron que, a causa de los maltratos físicos y psicológicos, Rivas Felizola presentaba ansiedad, insomnio y depresión grave, entre otros síntomas.
Aplazamientos y cambio de jueces
El Ministerio Público presentó acusación contra el militar en 2022. Sin embargo, debido a las incidencias suscitadas durante el proceso, la carga de trabajo del tribunal y los constantes aplazamientos —ninguno atribuible a la víctima—, el juicio de fondo aún no había podido ser conocido.
El pasado mes, los jueces del Tribunal Colegiado se inhibieron en pleno de conocer el fondo del caso, por lo que otros magistrados estarán a cargo del juicio.
Ramírez Medina deberá responder por la presunta violación de los artículos 309, numerales 1, 2 y 3, literales B, D, E y F, del Código Penal, así como por la presunta vulneración de los artículos 1, literal A; 3 y 7, literales B y F, de la Ley 137-03 sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas.
De ser condenado, Ramírez Medina podría enfrentar una pena de hasta 20 años de prisión, tomando en cuenta su condición de militar y la gravedad de los delitos que se le imputan.
