La selección de la magistrada Miriam Germán como Procuradora General de la República constituyó el respaldo simbólico de esa intención.

SANTO DOMINGO.- Todos debemos celebrar y respaldar al Ministerio Público Independiente para el que vienen grandes retos debido a las debilidades históricas que ha tenido, Víctor Bautista profundiza sobre el tema en dos minutos.


Una de las mejores señales que ofreció desde su llegada al poder el presidente Luis Abinader fue la instalación de un Ministerio Público independiente.



La selección de la magistrada Miriam Germán como Procuradora General de la República constituyó el respaldo simbólico de esa intención.


Quienes están más informados de las interioridades de la justicia testifican que el presidente de la República no ha dado directrices sobre los grandes casos que se investigan o que están en proceso.


Eso habla muy bien del compromiso y de la promesa de decencia en la administración judicial.


Es importante resaltar que para la independencia del Ministerio Público no basta que el Poder Ejecutivo no interfiera en sus asuntos.


Es importante que esté libre de presiones del resto de los poderes fácticos y de los intereses creados, incluyendo aquellos basados en la promoción personal.


Esto indica que la independencia también supone actuar en buen derecho, una eficiencia en el marco de la ley y hacerse ganador sobre la base de la investigación respetable y de las pruebas.


No me parece que hagan honor a la independencia del Ministerio Público el inmediatismo acusador, la levedad argumental ni las relaciones públicas febriles y exhibicionistas.


La independencia también requiere legitimidad, el debido proceso, la discreción y el respeto a la presunción de inocencia son claves.


Estoy seguro que estas convicciones forman parte esencial de la magistrada Germán, aunque no ocurra lo mismo con otros entes que le acompañan.