La pandemia y los constantes toques golpearon con fuerza a quienes ofrecen su cuerpo en las calles de República Dominicana, dejándolos temporalmente fuera de sus negocios y sin ingresos.

Santo Domingo.- Los toques de queda con los que el gobierno buscaba contener la pandemia golpearon con fuerza a quienes viven de ofrecer sus servicios sexuales en la discreción de las noches tanto en las calles como en clubes nocturnos.

Pero fue justamente el confinamiento, la falta de ingresos y de apoyo gubernamental lo que les abrió nuevas oportunidades y llevó a quienes ejercen la prostitución a innovar y trasladar sus servicios al ciberespacio.

Considerado el oficio más antiguo del mundo, ahora acapara las plataformas más modernas de la internet.

La pandemia y los constantes toques golpearon con fuerza a quienes ofrecen su cuerpo en las calles de República Dominicana, dejándolos temporalmente fuera de sus negocios y sin ingresos.

Pero sólo fue temporalmente, pues también los obligaron a innovar e incursionar alternativas más modernas. El oficio se trasladó a la web, donde desde hace años se ofrecen estos servicios, pero ahora con mayor ímpetu y organización.

Aunque para mantener el anonimato, algunas mujeres prefirieron no ofrecer sus testimonios en cámara, pero sí narraron a Noticias SIN sus historias y cómo con un click pueden obtener clientes y más ingresos.

"Yo iba todas las noches a la avenida España … Ahí una noche buena eran cinco clientes, el precio dependía avances RD$ 700 0 RD$900 pesos por dos horas, pero con los toques de queda ya no aparecían clientes, una amiga me hablo de esa página y decidí entrar a ver cómo me iba, de ahí para adelante puse tarifa fija, tengo más clientes y me va cotizo", dice Vanessa.

Vanessa, nombre que utiliza con sus ciber-clientes, se refiere a skokka, una de las miles de páginas creadas para ofrecer servicios sexuales. El sitio web oferta diferentes categorías, dependiendo de preferencias sexuales y zonas geográficas del país.

Ahí pueden subir su perfil con fotografía, una descripción de sus atributos e intereses, un número telefónico y pueden contacatar directamente a sus clientes.

"Yo pongo ahí soy una mujer trans, subo fotos diferentes al cliente le gusta la variedad", dice Valentina.

En la misma página, pero en la pestaña especializada en personas trans, encontramos a Valentina, quien abandonó las calles hace unos meses y solo ejerce el trabajo sexual a través de citas por esta y otras páginas digitales.

"Se cobra más ahora yo pos dos horas cobro 3 mil pesos, si es de amanecida 7 u 8 mil pesos, todo depende si hay que bajarle porque uno es consciente de la crisis, todo se habla", agrega.

Valetina recibe los mensajes de los potenciales clientes en su teléfono, de ahí coordinan tarifas, lugar, día y hora… Para ella el cambio de las calles a la web representa más ingresos con menos clientes y más seguridad, tanto física como financiera.

“En el año pasado no hubo muertes de chicas trans, esto justo fue por la pandemia y porque muchas ya no están en las calles, asi que para nosotros es un tema se seguridad, expresa Cristian King, director TRANSSA.

Pero no solo las páginas tradicionales que ofertan encuentros sexuales han tomado auge durante la pandemia, hay otras plataformas creadas para contenidos diversos que muchas personas han aprovechado para vender contenido erótico y sexual, una de ellas es Only Fans.

Pavel De Camps, analista de redes dijo que esta plataforma que no fue creada para esos fines exclusivamente, se ha convertido como un emprendimiento, donde la persona que vende el material es la empresa y vendedora sin intermediarios.

Solo en el país, más de 2 mil personas tienen cuentas de contenidos de adultos en esta plataforma, un reducido grupo con temas fitness u otros servicios, pero la mayoría ofrece fotografías y videos sexuales.

En sus perfiles, el propietario de la cuenta coloca el precio por el consumo de su contenido de manera semanal, mensual o por año. El promedio de ganancias de esos perfiles en Latinoamérica ronda los 3 mil dólares.

El analista de redes apuntó que "es muy lucrativo estamos diciendo que cualquiera de esas jóvenes gana mas que una persona con una carrera, con una maestría, es mas que un funcionario solo vendiendo contendio sexual".

¿Pero se puede considerar la venta de estos materiales eróticos en Only fans como prostitución si no hay contacto físico?

¿Quiénes son los que más buscan estos servicios en la web?

Las respuestas mañana martes en la segunda aparte de la serie especial prostitución en la web.