“Los precios del pollo varían de una localidad a otra porque los distribuidores le cargan un costo extra por traslado. Si el pollo me lo suministran de Licey al Medio, me aplican un cargo  de dos pesos, y si lo recibo de otro lugar fuera de Santiago,” refirió un vendedor.

SANTIAGO.-  El expresidente Leonel Fernández realizó un recorrido por esta provincia y visitó diversos vendedores y productores agrícolas, así como  propietarios de polleras y otros actores de este importante sector del país.

Algunos vendedores de esta carne blanca, entre ellos uno identificado como Ángel Espinal “el pollero”, le manifestaron al presidente de la Fuerza del Pueblo las penurias por la que atraviesan, básicamente los minoristas y vendedores informales.

Espinal dijo que en  su negocio él vende la libra de pollo a 75 pesos, pues está en una zona de producción de pollos,  y que también toman en cuenta que estamos en un área popular donde habitan  personas con bajos niveles de ingresos.

 

“Prefiero hacerlo así, aunque gane menos  pero, en otros lugares, como por ejemplo  Montecristi el precio de  la libra de pollo ha  oscilado entre 105 y 120 pesos”, agregó.

“Los precios del pollo varían de una localidad a otra porque los distribuidores le cargan un costo extra por traslado. Si el pollo me lo suministran de Licey al Medio, me aplican un cargo  de dos pesos, y si lo recibo de otro lugar fuera de Santiago, el cargo es de ocho pesos; y así sucesivamente, todo va a depender de qué localidad recibamos el producto,” refirió.

El vendedor manifestó su preocupación por la rapidez, según su parecer, con que se está deteriorando el nivel de vida de los dominicanos y el encarecimiento de los principales productos de la canasta básica familiar.

El exmandatario también  conversó con Robinsón Then, vendedor ambulante de productos agrícolas, quien le ofreció detalles sobre el aumento desmedido de ciertos productos agrícolas, la carencia y dificultad para su comercialización.

“Los precios de los productos se han duplicado. Antes el saco de cebolla se  compraba a ochocientos pesos, ahora a mil seiscientos, es decir el doble. El saco de papa costaba cuatrocientos cincuenta pesos, ahora  setecientos pesos, la libra de batata, antes a quince pesos, ahora a veinticincos, plátanos a ocho pesos, antes a cinco, las unidades de lechosa se venden a veinticinco pesos, ajo a doscientos treinta  pesos la libra, antes a cien, en fin doctor Leonel, todo se ha disparado y los más difícil es que  los productos no aparecen”, manifestó el vendedor.