A principios de junio fueron arrestados los otros tres imputados por el caso. Todos cumplen prisión preventiva en el Sur de la Florida. 

REDACCIÓN.- Las más de 10 mil interceptaciones telefónicas ocurrieron entre 2014 y 2017 y son el resultado de vigilancia electrónica realizada aquí en República Dominicana y debidamente autorizada por la vía judicial, según documentos de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de la Florida, a los que Noticias SIN tuvo acceso.

Entre los 22 puntos en el reporte de descubrimiento de evidencia, medio por el cual la fiscalía informa y entrega a los abogados del diputado Miguel Gutiérrez, su hermano Miguel Emilio y los hermanos Endy de Jesús y Danny Núñez Mármol, las pruebas que podrían ser utilizadas en su contra en el caso de narcotráfico, se encuentran dichas comunicaciones “recibidas por la DEA en Miami el 14 de julio” de este año.  Las autoridades dicen que “supuestamente incluyen a uno o más de los encartados y pudieran involucrarlos en actividades criminales”.

Califican las grabaciones como “voluminosas, más de 10 mil entre 2014 y 2017”.  Añaden que el material “aun no ha sido revisado por el gobierno” y lo entregarán una vez “determinen que son relevantes”.

El fiscal Juan Antonio González también enumeró otras pruebas como “copias de libros, papeles, documentos, fotografías, objetos tangibles, edificios y otro lugares” que pudieran servir como “material para la preparación de la defensa” y que el gobierno “tiene la intención de utilizar” para probar el caso.  También dice haber entregado a la defensa “fotografías de embarcaciones utilizadas en la comisión de los delitos” de los que se le acusan.

El documento judicial añade que además revelaran “cualquier pago, promesa de inmunidad, lenidad, trato preferencial o cualquier otro incentivo” hecho a futuros testigos.

El legislador Gutiérrez fue detenido a mediados de mayo al llegar a Miami procedente de un vuelo que partió de Santiago y se le acusó de narcotráfico internacional. 

A principios de junio fueron arrestados los otros tres imputados por el caso. Todos cumplen prisión preventiva en el Sur de la Florida.