Su recomendación para la población es “protéjanse para que nosotros los podamos proteger, no nos agoten”.

SANTO DOMINGO.- Las unidades de cuidados intensivos (UCI) del país están llenas en un 66 por ciento con 372 pacientes ingresados por COVID-19, lo que se traduce en personas con complicaciones graves y personal médico expuesto física y emocionalmente.

El drama que se vive en las jornadas de 12 horas que hacen médicos y enfermeras en las UCI del país “es desgarrador porque no hay un solo minuto de descanso”.

José Joaquín Puello, presidente de la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, narró lo que calificó de “espectáculo dantesco” para llamar a la conciencia de la población sobre la seriedad del tema. Contó el episodio que vivió una doctora a la que se refirió como una de sus mejores intensivistas.

“Tenemos que cuidar el aspecto mental de nuestros médicos (…) si la población no nos ayuda y trata de evitar el contagio, y nos contagia a nosotros y nosotros tenemos carencia de médicos en un momento, pregunto ¿quién los va a atender? ¿adónde van a ir?”, dijo.

Dijo que llega un momento en el que el médico no quiere seguir y que él no los culpa por no resistir el impacto psicológico y físico

Su recomendación para la población es “protéjanse para que nosotros los podamos proteger, no nos agoten”.

Detalló que en la Ciudad Sanitaria tienen 66 camas de intensivos y 74 normales.

De cuidados normales hay 30 camas en uso y solo quedan seis unidades disponibles en intensivos.

Dijo que la mayoría de los pacientes que tienen en intensivos están conectados a ventiladores, lo que calificó de “una desgracia porque generalmente se mueren o tienen posibilidad de morir más que si no estuvieran en ventilación”.

La mañana de hoy pretenden poner en ejecución otras 30 camas de intensivos con ventiladores y de necesitarse cuentan con 60 camas adicionales que podrían convertirse en UCI en Ciudad Sanitaria.