Haití: el eterno conflicto.

SANTO DOMINGO.- El presidente Danilo Medina irá mañana al Congreso Nacional para rendir cuentas de lo que ha hecho su Gobierno en el último año, en el que ha mantenido altos niveles de popularidad, pero con reclamos sociales por problemas de antaño y con el tema migratorio como telón de fondo.

Medina, quien asumió el Poder en agosto de 2012, comparecerá ante los senadores y diputados con motivo del Día de la Independencia Nacional, de la que se festejan mañana 170 años.

La alocución está prevista para las 10.00 de la mañana, tras lo cual el gobernante acudirá a un tedeum en la Catedral Primada de América, a una ofrenda floral en el Altar de la Patria y al desfile militar en el Malecón capitalino.

En su discurso, el jefe de Estado se limitará a informar sobre las ejecutorias llevadas a cabo por su Gobierno en los últimos doce meses y no en hacer anuncios para el resto del año, adelantó el ministro administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta.

Sin embargo, una buena parte de la población aguarda con expectación el discurso de Medina, quien podría presentar mañana al Congreso Nacional una ley que permitirá naturalizar a miles de personas, en su mayoría descendientes de haitianos.

Estas personas están en riesgo de perder la nacionalidad a consecuencia de un fallo del Tribunal Constitucional, que resolvió en septiembre pasado que los hijos de inmigrantes indocumentados que nacieron en República Dominicana a partir de 1929 y, por tanto, estén registrados como ciudadanos dominicanos, perderán ese estatus al considerarse que sus padres estaban en el país "en tránsito".

Las autoridades dominicanas, sin embargo, aseguran que la sentencia abre la vía para regularizar el estatus de los inmigrantes indocumentados y su descendencia.

De los 9,5 millones de habitantes que tiene el país caribeño, se verían afectados unos 240.000, según cálculos de la organización Human Rights Watch (HRW)