Enfatizaron, que hasta que no se forme cívica, ética, moral y patrioticamente, así como de conocimiento del manejo del Estado dominicano a los votantes, será una quimera la aplicación del art. 2 de la Constitución de la República.

SANTO DOMINGO.- La Fundación de Militares Constitucionalistas aseguró este viernes que reformar la actual Constitución sin que el pueblo o gran parte de él la conozca, puede producir un efecto contrario al que se desea, como ha ocurrido con la cerca de 40 reformas constitucionales que se han realizado desde el punto de vista de los intereses partidarios, los cuales son siempre transitorios y circunstanciales.

Indicaron que reconocen como positiva y ejemplar la gestión del primer año de gobierno, resaltando entre sus logros la lucha sistemática y tenaz frente a la pandemia del coronavirus, la lucha contra la corrupción y la reactivación del turismo, entre otras.

Agregaron que "dada la carga de diversos factores que tiene que enfrentar ese gobierno lo más conveniente, para el país y el propio gobierno, sería aplazar la reforma constitucional anunciada, hasta que se presenten momentos más propicios. Basta recordar, que se está llevando a cabo, por primera vez, una persecución contra la corrupción que enfrenta amplios sectores opositores, por lo que hablar de una reforma constitucional, podría tener una lectura que se aprovecharía, para tergiversar cualquier sano propósito".

Recordaron, que antes de hacer una reforma constitucional, hay que aplicar, a lo largo y ancho de todo el país, entre otras cosas, lo que plantea el art. 63 de la Constitución vigente en su numeral 13, el cual semana, que: “Con la finalidad de formar ciudadanas y ciudadanos conscientes de sus derechos y deberes, en todas las instituciones de educación pública y privada, serán obligatorias la instrucción en la formación social y cívica, la enseñanza de la Constitución, de los derechos y garantías fundamentales, de los valores patrios y de los principios de convivencia pacífica".

"Aquí no se ha llevado a cabo un plan de formar en constitución a la sociedad dominicana. En eso los gobiernos, la Junta Central Electoral y los partidos políticos han sido indiferentes, manteniendo al pueblo con una ignorancia razonada. Y resulta, que la indiferencia y la ignorancia son incompatibles con una democracia representativa", resaltaron.

A juicio de esa entidad patriótica, “la ignorancia de las leyes que rigen los fenómenos políticos-sociales, engendra numerosos errores, opiniones y creencias falsas, que privan a las instituciones democráticas de su base fundamental: la vigilancia del pueblo”.

Es de ahí, que “aunque deseamos destruir los abusos, los fomentamos inconscientemente, por una irreconciliable contradicción entre el fin que perseguimos y los medios que empleamos”.

"Debemos ya, si queremos un verdadero cambio, evolucionar en democracia tomando como base fundamental, en conocimiento de la Constitución y las leyes que rigen la materia electoral, así como el conocimiento ético y moral tan necesario, tanto para los que aspiran a los cargos públicos, como a los ciudadanos y ciudadanas que ejercen el sufragio, para la conformación de los tres poderes del Estado".

Además, agregan estos, tenemos que decidirnos a crear una “opinión pública consciente e ilustrada que es el poder frenador por excelencia". De ahí, que “la reforma del régimen político debe pues comenzar por la formación de esas fuerzas que hacen a la sociedad verdaderamente soberana y dueña de su destino".

Enfatizaron, que hasta que no se forme cívica, ética, moral y patrioticamente, así como de conocimiento del manejo del Estado dominicano a los votantes, será una quimera la aplicación del art. 2 de la Constitución de la República, el cual señala, hablando de la “Soberanía Popular”,  que: “La soberanía reside exclusivamente en el pueblo, de quien emanan todos los poderes, los cuales ejerce por medio de sus representantes o en forma directa, en los términos que establecen esta Constitución y las leyes”:

Hablando en nombre de los constitucionalistas, Andrés Fortunato Victoria, señaló, que ellos están seguros de las buenas intenciones del presidente Luis Abinader, para muestra valen las pruebas aportadas, para bien de la nación durante su primer año. Pero hay que tener mucho cuidado con esa trilogía funesta que reproduce cada cuatro años la misma frustración social: los políticos profesionales, los capitalistas que intervienen para mantener el círculo vicioso de la corrupción y los intelectuales sin fe y sin honor, cuya norma tradicional ha sido: “cautivar la verdad como sabio, esparcir el error como ciudadano y estudiar a las personas, para engañarla”.