Las defensas técnicas han reiterado que se ha abusado de la inteligencia del público en general con un discurso populista sobre la corrupción, el cual se hace con el único fin de crear una injusta presión frente a las juzgadoras que tienen a su cargo emitir la decisión del caso.

SANTO DOMINGO.- El Ministerio Público se ha dado a la tarea de pronunciar declaraciones sensacionalistas con el fin de presionar a las juezas que se encuentran deliberando, horas antes de emitir su decisión este jueves 14 de octubre a las 03:00 de la tarde, afirmó la defensa de los seis imputados en el caso de sobornos de Odebrecht.

“Pasado el juicio, es hora de callar y esperar a que el tribunal decida”, planteó la defensa técnica en una nota de prensa.

Agregó que “los fiscales se muestran desesperados en sus declaraciones, sobre sus expectativas en cuanto a la decisión que habrá de emitir el tribunal apoderado”.

Las defensas técnicas han reiterado que se ha abusado de la inteligencia del público en general con un discurso populista sobre la corrupción, el cual se hace con el único fin de crear una injusta presión frente a las juzgadoras que tienen a su cargo emitir la decisión del caso.

Es una táctica desleal de los fiscales, ya que apelan a la corrupción como mal social, frente a la carencia total de  “pruebas”, que no son más que una serie de documentos incapaces de conectar a alguno de los imputados con algún ilícito penal, específicamente con el pago o la recepción de algún supuesto soborno.

En ese orden, recordaron lo dicho por la magistrada Miriam Germán, cuando en su calidad de Jueza Presidenta de la Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia se refirió al expediente de la siguiente manera: “en el estado actual de este proceso y con lo aportado para la medida de coerción, se aprecia una dificultad probatoria que, de no ser superadas por el Ministerio Público en el curso de la investigación, y esperamos que así sea, no augura un futuro esperanzador por el momento, por lo menos del juicio al fondo, donde la prueba debe ser hecha, que no deje lugar a duda razonable”.