SANTO DOMINGO.- Paula Leticia Acosta López relató entre lágrimas el dolor que dejó la tragedia ocurrida en el centro nocturno Jet Set tras perder a sus dos hermanas y donde murieron más de 236 personas y cientos resultaron heridos, mientras que Rubby Pérez amenizaba una fiesta la noche del suceso.
“Yo perdí a mis dos hermanas en esa tragedia y también perdí a mis padres, porque ellas se los llevaron”, expresó entre lágrimas durante una misa en memoria de las víctimas mortales.
Acosta López reiteró que las familias afectadas por la tragedia no deben rendirse en su reclamo de justicia y llamó a mantenerse firmes en la lucha, pese al profundo dolor que ha dejado la pérdida de sus seres queridos.
Durante su intervención también expresó agradecimiento a las personas que han brindado apoyo a los familiares de las víctimas. Entre ellas destacó a doña Melba Segura de Grullón, quien ha contribuido con el pago de la colegiatura de sus sobrinos, un gesto que, según indicó, ha sido de gran ayuda para la familia en medio de la difícil situación.
Asimismo, valoró el acompañamiento de Ana María, quien, a pesar de haber estado presente la noche del hecho y salir con vida en medio de la tragedia, continúa respaldando a los afectados y acompañándolos en su búsqueda de justicia.
Reiteró que ninguna compensación económica podrá devolver a los seres queridos que perdieron.
«Todos los que estamos aquí perdimos seres muy valiosos, personas importantes en nuestras vidas que ningún dinero nos va a devolver”, dijo.
El desplome del techo del centro nocturno ocurrió la noche del 8 de abril de 2025, mientras se presentaba el merenguero Rubby Pérez, quien también falleció en el hecho. El derrumbe dejó un saldo de 236 personas muertas y más de 180 heridas.
Tras la tragedia, a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat se les impuso como medida de coerción garantía económica, impedimento de salida del país y presentación periódica.
De acuerdo con el Ministerio Público, el Jet Set operó durante años con una sistemática y grave negligencia en el mantenimiento y adecuación estructural de sus instalaciones, lo que habría puesto en riesgo la vida de clientes y empleados.
Los fiscales sostienen que los imputados realizaron remodelaciones, ampliaciones y cambios estructurales sin permisos ni evaluaciones técnicas del Ministerio de Obras Públicas y la Alcaldía del Distrito Nacional. Entre las modificaciones señaladas figuran la instalación de escenario, sistemas de iluminación, bares, zonas VIP y la eliminación de una columna clave que afectó la estabilidad del techo.
También se atribuye a los responsables haber sobrecargado la estructura con casetas técnicas, ductos, unidades de climatización de gran volumen y tinacos de agua, sin estudios que garantizaran la capacidad del edificio para soportar ese peso.