SANTO DOMINGO.– Ana María Ramírez, sobreviviente del Jet Set, ofreció un testimonio devastador que apunta a una posible negligencia por parte de los hermanos Espaillat.
La declarante, quien permaneció atrapada y consciente durante todo el siniestro, describió escenas de horror absoluto.
“Estar ahí debajo, escuchando a todas las personas que, como yo, quedaron atrapadas, fue un verdadero infierno”, afirmó con voz quebrada.
Según su relato, los gritos de dolor y las súplicas de víctimas llamando a sus padres marcaron una noche de agonía para cientos de personas que, según dijo, “murieron lentamente de la manera más horrible”.
El testimonio también señaló que Maribel Espaillat y su esposo tenían conocimiento del deterioro de la estructura. La testigo aseguró haberlos visto nerviosos y señalando el techo antes del colapso total.
«No podemos permitir que el juicio se limite a hablar de varillas y cemento; debemos hablar de la decisión humana de dejar a la gente morir por dinero, de las decisiones que se tomaron cuando el techo crujía y de las acciones que vinieron después», expresó.
Asimismo, mencionó que, mientras se encontraba en la clínica debatiéndose entre la vida y la muerte, los hermanos Espaillat ya estaban preparando su defensa.
Indicó que en países como Argentina y Brasil, en casos como Cromañón y la discoteca Kiss, los responsables fueron condenados a más de 20 años, al considerarse que ignorar el peligro para no detener el lucro constituye un crimen.
Finalmente, afirmó: “Tuvieron tiempo de evacuarnos y no lo hicieron. La decisión de no evacuar transforma la negligencia en homicidio voluntario”.