SANTO DOMINGO. Este lunes se cumplen 14 meses del colapso del techo de la discoteca Jet Set, una tragedia que marcó para siempre a la República Dominicana y que dejó un saldo de 236 fallecidos y más de 180 heridos.
La madrugada del 8 de abril de 2025, cientos de personas disfrutaban de una presentación del merenguero Rubby Pérez cuando la estructura del emblemático centro de entretenimiento se desplomó repentinamente, provocando una de las peores tragedias no naturales registradas en la historia del país.
Entre las víctimas mortales figuraron el propio artista, figuras del deporte, empresarios, profesionales y ciudadanos que acudieron a compartir una noche de diversión.
Un año y dos meses después, el dolor continúa presente en decenas de familias que aún intentan reconstruir sus vidas tras perder a seres queridos o sufrir las secuelas físicas y emocionales del desastre.
Mientras tanto, el proceso judicial contra los propietarios de la discoteca, Antonio y Maribel Espaillat sigue su curso en los tribunales.
Mientras avanzan las investigaciones y los procesos judiciales, familiares de las víctimas mantienen su reclamo de justicia y continúan exigiendo que se establezcan responsabilidades por uno de los hechos más trágicos registrados en la historia reciente del país.
A lo largo de estos 14 meses, familiares de las víctimas han realizado vigilias, actos conmemorativos y llamados a las autoridades para que se establezcan responsabilidades y se garantice que una tragedia de esta magnitud no vuelva a repetirse.
En las afueras del antiguo establecimiento todavía permanecen flores, fotografías y mensajes colocados en memoria de quienes perdieron la vida aquella madrugada, convertidos en símbolos de un duelo que sigue abierto para muchas familias dominicanas.
Hoy, la herida permanece viva. Para los sobrevivientes y familiares de las víctimas, la búsqueda de respuestas y justicia continúa siendo una tarea pendiente, mientras el país mantiene viva la memoria de las 236 personas que nunca regresaron a sus hogares.
