Santiago.- La solicitud de medida de coerción del Ministerio Público revela cómo una presunta red criminal internacional operaba desde República Dominicana para captar y extorsionar a víctimas en Estados Unidos, utilizando falsas ofertas de servicios, amenazas y diversos mecanismos de cobro para obtener dinero de manera ilícita.

Cómo operaba la red

Según el expediente, los integrantes de la red publicaban anuncios en páginas web de citas y encuentros íntimos, donde ofrecían supuestos servicios sexuales. En las publicaciones incluían números telefónicos de contacto, a través de los cuales las víctimas se comunicaban, creyendo que hablaban con la persona anunciada, cuando en realidad se trataba de miembros de la organización.

Una vez establecido el contacto, los imputados solicitaban a las víctimas el pago anticipado del 50 % del supuesto servicio, generalmente mediante tarjetas de regalo. Durante ese proceso, también obtenían información personal, fotografías, direcciones y otros datos que posteriormente eran utilizados para la estafa, según el Ministerio Público.

De acuerdo con la investigación, otros integrantes de la estructura realizaban búsquedas exhaustivas sobre las víctimas y sus familiares en plataformas digitales para ampliar su perfil y aumentar la presión durante las extorsiones.

El documento dice que, posteriormente, un miembro de la red volvía a comunicarse, haciéndose pasar por el supuesto encargado de la mujer anunciada, exigiendo nuevas sumas de dinero. Si la víctima se negaba a pagar, comenzaban las amenazas mediante mensajes, audios y videos en los que afirmaban pertenecer a organizaciones criminales y supuestos cárteles.

Las autoridades indican que incluso elaboraban montajes audiovisuales con personas encapuchadas portando armas largas y audios en español e inglés, con acento colombiano, mencionando los nombres de las víctimas para hacer más creíbles las intimidaciones. En algunos casos, las amenazas también se extendían a familiares.

Pagos y movimiento

Una vez conseguían que las víctimas realizaran transferencias, los fondos eran recibidos a través de criptomonedas, CashApp, Zelle, Venmo, VPay, tarjetas de regalo y otros mecanismos de pago. Posteriormente, el dinero era movilizado rápidamente mediante terceros vinculados a la organización para dificultar su rastreo y recuperación.

La investigación establece que la red estaba integrada por personas que dominaban el idioma inglés y utilizaban herramientas tecnológicas para ejecutar las operaciones ilícitas. Las autoridades sostienen que los fondos obtenidos eran canalizados a través de diferentes plataformas y servicios de envío de dinero, con el propósito de ocultar su origen.

Allanamientos e investigación

Como parte de las pesquisas, se realizaron allanamientos en octubre de 2024 y junio de 2026, durante los cuales fueron ocupados equipos electrónicos, vehículos, dinero en efectivo y documentos que permitieron fortalecer la investigación.

Las autoridades continúan las diligencias para desmantelar por completo la presunta organización criminal, en coordinación con Homeland Security Investigations (HSI-Santo Domingo) y el Departamento Especial de Investigación de Delitos Transnacionales (DEIDET).