Santo Domingo.- Un sismo puede ocurrir en cualquier momento y, aunque nadie puede predecirlo, sí es posible estar preparado para reducir los riesgos. El reciente temblor de magnitud 5.0 registrado al sur de La Romana volvió a poner sobre la mesa una realidad que muchas veces pasa desapercibida:

La República Dominicana se encuentra en una zona de alta actividad sísmica y cuenta con 14 fallas geológicas que pueden generar movimientos telúricos.

Ante este escenario, la Defensa Civil insiste en que la mejor herramienta frente a un terremoto es la prevención. Tener un plan familiar, conocer las rutas de evacuación y saber cómo reaccionar en los primeros segundos puede marcar la diferencia.

Antes de que la tierra tiemble: la preparación comienza en casa

Las autoridades recomiendan que cada familia elabore un plan de emergencia, donde todos sepan qué hacer y hacia dónde dirigirse en caso de un sismo.

Ese plan debe incluir:

Uno de los elementos que más destacan los especialistas es el silbato. Aunque parezca un objeto sencillo, puede ser determinante si una persona queda atrapada bajo los escombros, ya que permite a los equipos de rescate localizarla con mayor rapidez.

¿Qué hacer ante un sismo según las autoridades?

Durante el sismo: no corras, protégete

El director de la Defensa Civil, Juan Salas, recuerda que mantener la calma es una de las acciones más importantes durante un movimiento telúrico.

La recomendación oficial es aplicar la técnica internacional:

Agáchate, cúbrete y protégete.

Esto significa agacharse inmediatamente para evitar perder el equilibrio, cubrir la cabeza y el cuello con los brazos o refugiarse debajo de un mueble resistente y permanecer allí hasta que el temblor termine.

Salir corriendo mientras la tierra aún se mueve puede aumentar el riesgo de lesiones por caída de objetos, vidrios o partes de las edificaciones.

Después del sismo: evacúa con precaución

Una vez finalizado el movimiento, las autoridades aconsejan abandonar el lugar de forma ordenada y dirigirse al punto de encuentro previamente establecido.

Durante la evacuación es importante mantenerse alejado de edificios dañados, postes y cables eléctricos, ya que pueden presentarse réplicas capaces de provocar nuevos derrumbes.

También se recomienda atender únicamente las informaciones emitidas por los organismos oficiales y evitar difundir rumores que puedan generar alarma.

La tecnología también ayuda a salvar vidas

El subdirector de la Defensa Civil, Delfín Rodríguez, explicó que el país dispone de brigadas especializadas para atender estructuras colapsadas y de equipos tecnológicos capaces de localizar personas atrapadas.

Entre ellos figuran cámaras telescópicas que pueden inspeccionar espacios de hasta 12 metros bajo los escombros, además de sistemas de ultrasonido que facilitan la detección de sobrevivientes durante las labores de rescate.

La prevención sigue siendo la mejor respuesta

Los expertos coinciden en que ninguna tecnología sustituye la preparación de la ciudadanía. Participar en simulacros, conocer los protocolos de emergencia y conversar en familia sobre qué hacer durante un terremoto puede reducir significativamente los riesgos.

En un país con actividad sísmica constante, estar preparado no significa vivir con miedo, sino desarrollar hábitos que permitan reaccionar correctamente cuando cada segundo cuenta.

«Saber qué hacer antes, durante y después de un sismo puede ser la diferencia entre el peligro y la supervivencia».

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