Santo Domingo.- Un estudio realizado por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) determinó que el color de las fachadas, los materiales de construcción y la cantidad de vegetación influyen directamente en el aumento de las temperaturas en las zonas urbanas.
La investigación, titulada “Isla de calor urbano y su relación con el color de las fachadas de una ciudad costera del Caribe: caso Bayahibe”, fue presentada este miércoles durante el XXI Congreso Internacional de Investigación Científica, organizado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), que este año tiene como sede la universidad.
La doctora Orisell Medina, investigadora principal del proyecto, explicó que las zonas donde predominan el asfalto, el hormigón, el zinc y otros materiales con alta capacidad para absorber calor, junto con una escasa cobertura vegetal, alcanzan temperaturas significativamente más elevadas.
«La capacidad que tienen los colores para absorber o reflejar el calor también influye en la eficiencia térmica de los edificios y en el microclima urbano», señaló Medina durante su exposición.

Los colores claros ayudan a reducir el calor
Los resultados del estudio muestran que las áreas con mayor presencia de árboles y superficies permeables mantienen condiciones térmicas más favorables que aquellas dominadas por materiales impermeables.
Asimismo, la investigación concluye que los colores claros, especialmente el blanco, reflejan una mayor cantidad de radiación solar, lo que reduce la acumulación de calor en las edificaciones. En cambio, las fachadas de tonos oscuros absorben más energía solar y elevan la temperatura superficial.
El estudio advierte que el fenómeno conocido como Isla de Calor Urbano se ha convertido en uno de los principales desafíos ambientales para las ciudades modernas y representa un riesgo aún mayor para las ciudades costeras del Caribe, debido a los efectos del cambio climático, el aumento del nivel del mar y las olas de calor cada vez más intensas.
Más árboles y mejores materiales para enfrentar el cambio climático
Ante estos hallazgos, la investigadora recomendó priorizar el uso de materiales de alta reflectancia, ampliar las áreas verdes y crear espacios sombreados y refugios climáticos que ayuden a disminuir el impacto del calor en las comunidades.
«Más allá de contar con datos climáticos generales, es muy importante disponer de información específica de cada comunidad para tomar mejores decisiones», enfatizó Medina.
La especialista afirmó que aumentar la cobertura vegetal y utilizar materiales que reflejen mejor la radiación solar contribuiría a mejorar el confort térmico en las ciudades y reducir el consumo de energía, especialmente en países tropicales como la República Dominicana, donde los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes.
Para desarrollar la investigación, el equipo analizó 355 edificaciones distribuidas en 24 manzanas del centro urbano de Bayahibe, evaluando los materiales de construcción, los colores de fachadas y techos, además de variables ambientales como temperatura, humedad, radiación solar y calidad del aire.
- El monitoreo se realizó mediante una red de sensores ambientales y una estación meteorológica que permitió medir de forma continua las condiciones térmicas del entorno urbano.
- El equipo investigador también estuvo integrado por los doctores Virginia Flores, Víctor Bohórquez, Manuel Peralta y Víctor González.
La investigación fue presentada por primera vez durante el Congreso Internacional REHABEND 2026, celebrado en Bilbao, España, y forma parte del proyecto ADAPTCC_DR, financiado por el programa HIT RESET Caribbean, con el respaldo del Fondo de Innovación ACP–Unión Europea.
