La situación de la vivienda en República Dominicana revela una realidad compleja para la mayoría de la población. El informe Enhogar-2025, elaborado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), muestra que el 65 % de los dominicanos reside en viviendas que no son de su propiedad.
Este dato expone los desafíos que enfrenta el país en materia de acceso y tenencia de la vivienda, pese a la existencia de la Ley 160-21, que creó el Ministerio de la Vivienda, Hábitat y Edificaciones (Mived), con el objetivo de promover el derecho a una vivienda digna.
Tenencia de vivienda y brecha urbano-rural
Según los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares (Enhogar-2025), el 55.7 % de quienes participaron en el estudio señala que la vivienda donde habita no pertenece a ningún integrante del núcleo familiar. Este porcentaje toma mayor relevancia al considerar que solo el 44.3 % de los consultados afirma vivir en una casa que sí es propiedad de alguno de los miembros del hogar.
El análisis del informe distingue entre zonas urbanas y zonas rurales, donde se observan marcadas diferencias. En las ciudades, el 60.7 % de los habitantes reside en viviendas que no pertenecen a la familia, mientras que la tasa de propietarios desciende al 39.3 %.
En contraste, el área rural presenta una mayoría de propietarios: el 57.3% de los habitantes de estas zonas manifestó que la vivienda sí es de algún miembro del hogar y el 42.7% indicó que la casa no les pertenece.
La estructura de los hogares también resulta diversa. Del total de los encuestados, el 22.6% vive solo; el 26.5% comparte la vivienda con padre, madre e hijos, y el 21.8% reside con otros familiares, además del núcleo principal. Este panorama se completa con la distribución de los jefes de hogar: el 55.3% corresponde a hombres y el 44.7% a mujeres.
Servicios básicos en los hogares dominicanos
El informe Enhogar-2025 indaga, además, en las condiciones de acceso a servicios básicos. En cuanto a saneamiento, el 91 % de los hogares cuenta con inodoro, mientras que el 6,7 % utiliza letrinas.
Esta diferencia se acentúa según la ubicación: el 2,9 % de quienes viven en zonas urbanas emplea letrina, frente al 16,7 % en áreas rurales, lo que evidencia disparidades en infraestructura sanitaria.
Respecto al acceso al agua, el 85.1 % de los hogares utiliza agua embotellada como principal fuente de consumo. Un 5.7 % se abastece de agua procesada por camiones cisterna.
Solo el 57.8 % de las viviendas dispone de tubería interna para el abastecimiento, mientras que el 18.3 % tiene acceso al agua a través de tuberías ubicadas en patios o terrenos adyacentes.
El estudio también explora la composición religiosa de los hogares dominicanos. El 47.5 % de los encuestados declara profesar la religión católica; el 23.9 % sigue la fe evangélica; el 24.9 % se identifica como no practicante, y el 4 % adscribe a otras religiones. Estos datos muestran la diversidad de creencias presente en la sociedad dominicana.
La muestra utilizada por la Oficina Nacional de Estadística abarcó 35,238 viviendas distribuidas en todo el país. Se obtuvo una muestra efectiva de 29,676 hogares, con una tasa de respuesta del 98.6 %. El informe proporciona un panorama detallado sobre el acceso, la propiedad y las condiciones de la vivienda en República Dominicana, así como aspectos demográficos y de servicios básicos.
El resultado del informe Enhogar-2025 evidencia la vigencia de retos en el acceso efectivo a la vivienda propia y en la mejora de las condiciones habitacionales, tanto en ciudades como en zonas rurales, para amplios sectores de la población dominicana.
