SANTO DOMINGO. – El ministro de Salud Pública aseguró este martes que los casos de viruela símica (mpox) detectados en un recinto penitenciario de San Cristóbal se encuentran bajo control, al tiempo que afirmó que no existe riesgo de transmisión comunitaria.
Protocolos activados en la cárcel de San Cristóbal
El funcionario explicó que, tras la confirmación de los contagios, fueron activados los protocolos de vigilancia epidemiológica, aislamiento de los pacientes y seguimiento sanitario, medidas que, según dijo, han permitido mantener la situación controlada.
“Hay vigilancia epidemiológica, aislamiento de los casos y control absoluto. No hay riesgo para la población, no hay transmisión comunitaria”, afirmó.
Precisó que los pacientes permanecen aislados dentro del centro penitenciario y que recibirán seguimiento durante un período de entre tres y cuatro semanas, conforme a los protocolos establecidos.
El ministro indicó que los afectados presentan síntomas leves y que ninguno se encuentra en una condición clínica que represente peligro para su vida.
“Son síntomas típicos. Algunos tienen manifestaciones leves, pero nada de importancia desde el punto de vista clínico que ponga en riesgo su vida”, sostuvo.
Casos leves y variante menos agresiva
Asimismo, aclaró que los contagios no corresponden a casos importados, ya que se produjeron en un ambiente cerrado y controlado, donde existen factores que pueden favorecer la aparición de la enfermedad en personas con sistemas inmunológicos comprometidos.
Explicó que, en pacientes con condiciones como el VIH u otras enfermedades que disminuyen las defensas, virus que permanecen latentes en el organismo pueden manifestarse con mayor facilidad.
El titular de Salud Pública también señaló que la variante detectada corresponde al clado menos agresivo de la enfermedad, el cual provoca un cuadro clínico más leve.
Reiteró que las autoridades sanitarias mantienen un monitoreo permanente de los casos y llamó a la población a mantener la calma, al asegurar que, hasta el momento, no existe evidencia de propagación fuera del recinto penitenciario.
