Santo Domingo.– El director ejecutivo del Servicio Nacional de Salud (SNS), doctor Julio Landrón, desmintió que las 17 muertes neonatales registradas en agosto en la Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia hayan sido provocadas por infecciones y afirmó que solo tres casos estuvieron vinculados a resultados positivos en hemocultivos.
Landrón explicó que la mayoría de las defunciones estuvieron asociadas a prematuridad extrema y malformaciones congénitas graves, condiciones que, según señaló, comprometían severamente la supervivencia de los recién nacidos.
“Desmentimos que ha sido por infección que estos casos se han dado, sino que solamente tres casos en lo que es los hemocultivos que se han hecho”, afirmó Landrón.
Atribuye mayoría de muertes a prematuridad y malformaciones
El funcionario sostuvo que una parte importante de la mortalidad neonatal se produce en bebés que nacen con pocas semanas de gestación y que no alcanzan una madurez completa.
Entre los casos registrados en agosto, mencionó recién nacidos con un solo ventrículo, bebés nacidos con 16 y 20 semanas de gestación y otros con gastrosquisis, una malformación congénita en la que parte de los órganos abdominales se desarrolla fuera del cuerpo.
Indicó que uno de los bebés con gastrosquisis fue sometido a una cirugía, pero no resistió debido a la complejidad de su condición.
“Son complicaciones, son malformaciones congénitas”, explicó.
Landrón sostuvo además que la cifra de 17 defunciones se encuentra dentro de los rangos que suelen registrarse, aunque insistió en que cualquier muerte que pueda prevenirse debe ser atendida.
“Uno que fallezca, si puede ser evitable, tenemos que evitarla”, expresó.
Asegura que protocolos se cumplen
El director del SNS afirmó que, tras las verificaciones realizadas en la maternidad, encontraron cumplimiento de los protocolos y guías de manejo establecidos a nivel nacional e internacional.
“Realmente hemos encontrado un cumplimiento de todo el protocolo, de todas las guías de manejo a nivel nacional e internacional, cumpliéndose a toda cabalidad”, sostuvo.
Landrón aseguró que la situación se encuentra bajo control y que las autoridades mantienen vigilancia en la Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia y en los demás centros maternos de la red pública.
Cada bebé dispone de una incubadora
El funcionario destacó que actualmente cada recién nacido cuenta con su propia incubadora y aseguró que el centro dispone de ventiladores y mecanismos de vigilancia infectológica.
“Aquí no hay tres y cuatro niños en una incubadora, aquí cada niño tiene su incubadora”, indicó.
Agregó que se realizan cultivos en distintas áreas, controles de infectología y otras medidas de seguimiento para detectar cualquier riesgo y aplicar las correcciones correspondientes.
SNS pide mantener confianza en maternidades públicas
Landrón afirmó que el SNS y el Gabinete de Salud mantienen una política de tolerancia cero frente a la mortalidad materna e infantil.
Asimismo, pidió a la población mantener la confianza en la Red Pública de Salud y continuar utilizando sus maternidades.
El funcionario aseguró que estos centros han experimentado cambios importantes en las condiciones de atención y reiteró que el objetivo de las autoridades es preservar tanto la vida de las madres como la de los recién nacidos.