RD y Colombia crean equipo conjunto para perseguir trata de personas y crimen organizado
La fiscal colombiana destacó que el acuerdo permitirá no solo intercambiar información, sino también desarrollar investigaciones conjuntas y compartir metodologías de trabajo entre ambas instituciones.
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SANTO DOMINGO.– La Procuraduría General de la República Dominicana y la Fiscalía General de Colombia acordaron crear un Equipo Conjunto de Investigación (ECI) para fortalecer la cooperación en casos de trata de personas, tráfico ilícito de migrantes y otros delitos vinculados al crimen organizado transnacional.
El acuerdo fue firmado por la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, y la fiscal general de Colombia, Luz Adriana Camargo Garzón, como parte de los mecanismos de cooperación jurídica internacional contemplados en la Convención de Palermo de las Naciones Unidas y en las legislaciones penales de ambos países.
Reynoso destacó que el acuerdo cuenta con un plan operativo incluido y resaltó el compromiso de ambas naciones de mantener una cooperación ágil y efectiva en investigaciones de carácter transnacional.
“Para la República Dominicana, y sé que también para Colombia, esta firma de equipo conjunto de investigación tiene algo especial: es una firma que tiene su plan operativo incluido”, indicó.
Enfoque en trata de personas y tráfico de migrantes
La procuradora explicó que República Dominicana ya había establecido un primer Equipo Conjunto de Investigación con Chile y que continuará utilizando este mecanismo para perseguir delitos como la trata de personas con fines de explotación sexual y el tráfico ilícito de migrantes.
Reynoso calificó la trata de personas como una conducta que afecta directamente la dignidad humana y reiteró que su persecución constituye una prioridad para el Ministerio Público.
“Es un delito que su objetivo es comercializar seres humanos”, dijo.
Añadió que este tipo de criminalidad requiere una respuesta integral y coordinada entre los países involucrados.
“Tenemos la obligación ética y legal de trabajar para alcanzar objetivos estratégicos de altos impactos para la vida de millones de personas”, sostuvo.

Colombia apuesta por seguir la ruta del dinero
De su lado, Camargo Garzón informó que este es el ECI número 18 creado por Colombia con países signatarios de la Convención de Palermo.
La fiscal colombiana destacó que el acuerdo permitirá no solo intercambiar información, sino también desarrollar investigaciones conjuntas y compartir metodologías de trabajo entre ambas instituciones.
“En delitos transnacionales la lucha tiene que ser a través de instrumentos como este que nos permitan hacer un intercambio ordenado, informado”, indicó.
Camargo Garzón también destacó la importancia de perseguir las estructuras financieras que sostienen las redes criminales, especialmente aquellas dedicadas a la movilización y explotación de mujeres.
“Hay que seguir el dinero, seguir la ruta del dinero”, expresó.
Cooperación regional
En la firma participaron además representantes de los gobiernos de República Dominicana y Colombia, así como funcionarios del Ministerio Público de ambos países y miembros de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
Por República Dominicana estuvieron, entre otros, Wilson Camacho, director general de Persecución del Ministerio Público; Osvaldo Bonilla, director de Asistencia Jurídica Internacional, Extradiciones y Derechos Humanos; Yoanna Bejaran, titular de la Procuraduría Especializada contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas; y Danissa Cruz, directora del Departamento de Derechos Humanos y la Unidad de Reinserción de Repatriados.
La delegación colombiana incluyó a María Milena Méndez Moreno, directora de Asuntos Internacionales, y Dayana Blanco, directora especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos.
También participaron representantes de la UNODC, entre ellos Juan Daniel Ruiz y Lissette Reyes, quien resaltó los esfuerzos de República Dominicana para desarrollar equipos conjuntos de investigación bajo los términos de la Convención de Palermo.
