Nacionales haitianos coinciden en que la situación en la frontera afecta directamente a los familiares que aún tienen en su país de procedencia e indirectamente a ellos en su diario vivir.

Por Ana Paula González

SANTO DOMINGO.- Ante la situación de violencia y seguridad en Haití, nacionales del país vecino que residen en territorio dominicano aseguran sentir temor constante por la suerte que puedan correr sus familiares.

Además, afirman que pese a la comunicación diaria que tienen con sus hijos, padres y demás familiares viven con la incertidumbre de cuál será el próximo paso de las bandas que imponen el terror en las calles haitianas.

Martina Lois quien, reside en República Dominicana hace más de 16 años y trabaja como doméstica, narra la desesperación que siente cuando habla con sus familiares que aún permanecen en el país vecino debido a la situación que están viviendo.

Los nacionales haitianos señalan que se mantienen informados de la situación de su país tanto por los medios de comunicación como por llamadas diarias a sus parientes y amigos.

Agregan que la mayoría de la población que reside en los campos de Haití viven de lo que logran cosechar y vender en su capital, pero por la situación actual no están trabajando como de costumbre.

Como es en el caso del joven Rony Sibil,  quien tiene 5 años en el país, indica que se ve en la obligación de los pocos ingresos que logra obtener vendiendo prendas en los semáforos, enviárselos a su madre que vive en una zona rural.

Nacionales haitianos coinciden en que la situación en la frontera afecta directamente a los familiares que aún tienen en su país de procedencia e indirectamente a ellos en su diario vivir.