Deidery Peguero, una madre desesperada cuenta que la esperanza es lo último que se pierde, y que le pide a Dios días tras días con mucha fe para que la pequeña continúe llenando su hogar de alegría y que no se siga quejando del dolor que la mantiene en vilo.

SANTO DOMINGO.- Con apenas dos años de edad, una niña necesitar recibir quimioterapias para no perder la visión del único ojo con el que puede ver, pero sus familiares no cuentan con los recursos del costoso tratamiento.

Viajar a Puerto Rico o mandar a buscar el medicamento, son dos alternativas que pueden ayudar a Heidelyn Benders Peguero a que pueda conservar su vista, pero para lograrlo no cuenta con suficientes recursos.

Heidelyn fue diagnosticada con retiroblastoma bilateral, un cáncer ocular que comienza en la parte posterior en la retina del ojo y que tiene mayor incidencia en los niños. En el caso de la pequeña fue descubierto cuando apenas tenía seis meses de edad y perdió la vista en el ojo izquierdo un 23 de noviembre del pasado año.

“Es mi única niña y desde que fue diagnosticada con esta enfermedad he gastado mucho dinero, por favor necesito una mano ayuda”, dijo la madre de la niña.

Deidery Peguero, una madre desesperada cuenta que la esperanza es lo último que se pierde, y que le pide a Dios días tras días con mucha fe para que la pequeña continúe llenando su hogar de alegría y que no se siga quejando del dolor que la mantiene en vilo.