Explicó además, que no es correcto que a través de una norma penal se quieran establecer patrones o conductas sociales, como lo es la familia, la orientación sexual, la religión, etc.

Santo Domingo.- “No todas las partes quedarán completamente complacidas”, fue la frase usada por el abogado Eduardo Núñez, para referirse al tranque que sufrió el proyecto de reforma al Código Penal en la Cámara de Diputados, donde fue rechazado su aprobación.

Al participar como cada lunes en el programa El Despertador, el experto en temas de derecho, explicó que en la discusión de una normativa legislativa siempre rondarán intensos debates, por lo que será difícil ponerse de acuerdo, pero que lo importante es poder llegar a un punto medio, donde prime el derecho colectivo, porque de lo contrario el proyecto nunca saldrá del tranque en el que está.

“No vamos a poder estar de acuerdo con todos los puntos. El legislador debe estar en condición de entender al otro y buscar un punto medio, porque de lo contrario el Código Penal  nunca va a pasar”, apuntó el abogado.

Explicó además, que no es correcto que a través de una norma penal se quieran establecer patrones o conductas sociales, como lo es la familia, la orientación sexual, la religión, etc. o querer imponer los correctivos que los padres puedan usar con sus hijos, porque sería contradictorio.

“Si mañana una norma penal dijera que todo el que no vaya a misa a las 5 de la mañana será penado por 5 años de prisión, la norma no tendría vida en nuestra sociedad, seria inconstitucional, porque viola el libre culto, lo mismo sucede con el Código Penal.

En ese sentido, llamó a reflexionar sobre la función del derecho penal y lo que se espera de dicho Código Penal, ya que no es el instrumento que debe ser utilizado para modelar a la sociedad a la que aspira la colectividad.

Dijo que es necesario que los puntos que mantiene el tranque sobre la pieza legislativa, sean estudiados y discutidos de manera objetiva y se logre el consenso para que la pieza pueda avanzar al próximo nivel.

El pasado jueves, la Cámara de Diputados rechazó el proyecto de ley que antes había sido aprobado por el Senado y previamente consensuado por una comisión bicameral.