SANTO DOMINGO.- La Conferencia del Episcopado Dominicano pidió hoy la aprobación 'urgente' de la ley de partidos políticos para dejar de un lado, señaló, 'el aspecto clientelar'.

La solicitud forma parte de una carta emitida por los obispos con motivo del 170 aniversario de la Independencia Nacional, que se celebrará el próximo 27 de febrero, y en la que los obispos reflexionan sobre la esencia de la política, "como ciencia fundamental para el desarrollo y la construcción de la paz social".

Los religiosos reconocieron avances en el país en aspecto como la educación, destacando, en particular, el proyecto 'Quisqueya aprende contigo', para enmendar, señalaron, "ese pecado social o estructural que se había cometido con casi un millón de dominicanos".

También subrayaron avances en lo relacionado con el gasto público que, su opinión, "se le va poniendo un poquito de cuidado" y al flagelo de la corrupción que "se le mantiene cierta vigilancia".

No obstante, argumentaron que "hace falta un proyecto de nación consensuado por todos los partidos políticos y las fuerzas vivas de la nación, donde se prioricen aquellos elementos que contribuyan mejor al progreso y a la paz social".

Estos elementos, consideraron, deben ser tomados en cuenta el diálogo nacional iniciado.

Para los obispos, es "urgente la aprobación de la ley de partidos políticos que deje de lado el aspecto clientelar y tenga como orientación fundamental del bien común".

Subrayaron que debe darse prioridad a la educación cívica y política en las escuelas y en la población y "que se independicen y se separen de verdad los poderes del Estado".

"Si esto se hace así, el pueblo que es muy sabio y sabe muy bien que el país es de todos y todos tenemos que ayudar a construirlo, entonces se pondrá de pie y de ese modo se hará el país y la sociedad que todos queremos y deseamos".

En la carta, los miembros de la Conferencia del Episcopado Dominicano insistieron en el cumplimiento de las leyes, los convenios internacionales y en la defensa de la integridad territorial.

Asimismo, en el combate a la corrupción, la delincuencia y la inseguridad.

Por otro lado, los obispos valoraron la participación o el apoyo de los ciudadanos en los movimientos de reivindicaciones sociales, "creando corrientes de solidaridad, para exigir a los administradores del Estado un manejo pulcro en las negociaciones de los bienes del pueblo y en beneficio de la nación"