Los centros para la realización de pruebas PCR lucían abarrotados este sábado, mientras que los de vacunación se visualizaron con menor flujo de personas.

Por: Ana Paula González

SANTO DOMINGO.- Divididas continúan las opiniones entre ciudadados de Santo Domingo en torno a la resolución que establece la obligatoriedad de la aplicación de una tercera dosis contra el coronavirus en mayores de 18 años, medida que entrará en vigencia a partir del lunes 31 del mes en curso.

Los centros para la realización de pruebas PCR lucían abarrotados este sábado, mientras que los de vacunación se visualizaron con menor flujo de personas.

Personas anteriormente no querían colocarse ni siquiera la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19 ahora asisten a centros para inocularse, en tanto otros aseguran la resolución dictada por el Ministerio de Salud Pública es bien vista  para poder detener la propagación de este virus y así regresar a su vida cotidiana sin preocupación.

Mientras que otras tantas dicen se colocarán esta tercera dosis por obligación para poder trabajar, además expresan si no fuera impuesto no lo harían ya que afirman se han visto afectadas por el coronavirus con dos dosis.

Otros aseguran esto es un negocio de las autoridades para enriquecerse por lo que se quejan con esta nueva disposición que estaremos viviendo en semanas próximas.

Además agregan que a la hora de pedir el esquema de vacunación en los establecimientos ni verifican la identificación de la persona, por lo que la importancia que le están dando a esta tercera inoculación no es necesaria.

Los centros de pruebas PCR lucen rebosados de personas en tanto las carpas para inocularse contra el coronavirus no tienen tanto público ya que parte de la población dice esta resolución no debe tener carácter obligatorio.