SANTIAGO, República Dominicana.- Un padrastro descargó su ira con un niño de siete años de edad, el cual fue golpeado salvajemente con un cable de teléfono en el Distrito Municipal de Hato del Yaque, en Santiago, porque el menor dijo que no dejaría de jugar canicas.

El pequeño fue golpeado sin piedad. De acuerdo con el infante su padrastro conocido como “Forqui”, lo amarró para luego pegarle con el cable.

Con marcas imborrables el chiquillo narra el momento de desesperación que fue para él la brutal paliza.

El padre del infante Miguel Ángel Gómez, quien ha llevado la responsabilidad del menor desde que nació, narra que dejó al niño por una semana con la madre y cuando llegó lo encontró severamente castigado.

Residentes en el lugar, manifestaron que nada pudieron hacer para evitar la paliza, al tiempo que instan de las autoridades castigar al padrastro del menor de igual manera.

El niño aún permanece en recuperación  tras los golpes que recibió.

En ese sentido el padre del chiquillo presentó cargos contra el responsable de golpearlo