SANTO DOMINGO. – Representantes del sector público y privado coincidieron en que las zonas francas dominicanas atraviesan uno de sus mejores momentos y cuentan con importantes ventajas competitivas, aunque advirtieron que para alcanzar un mayor nivel de desarrollo será necesario fortalecer las alianzas estratégicas e impulsar acciones de alto impacto.
Las consideraciones fueron externadas durante el reciente Transporte, Logística y Zonas Francas Summit, evento que reunió a destacados actores del sector para analizar el presente y futuro de las zonas francas en República Dominicana.
En el panel participaron Johannes Kelner, director ejecutivo del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZFE); Manuel Martínez, CEO de DP World; Héctor Garrido, presidente del Consejo de Nigua Free Zone; Bela Szabó Padilla, presidente ejecutivo del Parque Industrial Zona Franca Las Américas; y José Manuel Torres, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Dominicana de Zonas Francas (ADOZONA), quien fungió como moderador.
Durante el encuentro, los panelistas destacaron el potencial del nearshoring, estrategia que consiste en trasladar operaciones de manufactura y servicios a países cercanos al mercado estadounidense, como una oportunidad clave para la República Dominicana frente a economías asiáticas.
Entre las principales fortalezas del país señalaron la cercanía con Estados Unidos, la conectividad aérea y marítima, la estabilidad política y económica, la legislación vigente y las inversiones en infraestructura.
En ese sentido, Manuel Martínez resaltó el impacto de las inversiones realizadas por DP World en Caucedo, donde la empresa ha destinado más de US$845 millones en desarrollo portuario.
“Esas inversiones se han traducido en que, por ejemplo, en el último año aporten US$270 millones al Producto Interno Bruto”, afirmó.
De su lado, Héctor Garrido sostuvo que el país ofrece un entorno favorable para nuevas inversiones.
“Más que una ventaja, República Dominicana tiene todo un ecosistema de oportunidades para la inversión”, expresó, al destacar además el proceso de expansión y fortalecimiento operativo que desarrolla Nigua Free Zone para responder a la creciente demanda del nearshoring en la región.
Los participantes también subrayaron la evolución que ha experimentado el sector zonas francas, que actualmente genera el 60% de las exportaciones nacionales y ha diversificado su producción hacia áreas de mayor valor agregado como dispositivos electrónicos, equipos médicos y productos farmacéuticos.
No obstante, coincidieron en que el próximo paso requiere fortalecer la formación de talento especializado y una mayor integración entre la academia y la industria.
“Nos corresponde la tarea de unir a la industria con la academia; es decir, que se produzca una oferta académica que responda de manera efectiva a la demanda de capacidades requeridas por las empresas”, indicó Bela Szabó Padilla.
Desde el ámbito gubernamental, Johannes Kelner enfatizó que la atracción de nuevas inversiones es una tarea conjunta entre el Estado y el sector privado.
“El ecosistema que existe hoy en nuestras zonas francas demanda una articulación efectiva entre Gobierno y sector privado, alineando fortalezas e intereses en una agenda común, que brinde más notoriedad ante las empresas y mercados internacionales”, concluyó.