América Latina. – Hay una tendencia a hablar de las barreras del emprendimiento femenino en términos que se pueden medir: financiamiento, brechas salariales, acceso a crédito. Son reales.

Financiamiento y barreras menos visibles

Un análisis del BID, publicado en 2024, estimó que menos del 5 % de los fondos de inversión en América Latina llegan a emprendimientos liderados por mujeres. El número es contundente. Pero no es el único problema.

Hay otra parte de la conversación que aparece menos en los informes y más en las experiencias de quienes emprenden. La subestimación, la falta de referentes y la duda que termina acompañando muchas decisiones. “Barreras internas que debemos romper”, dice.

Quien la escucha hablar del tema encuentra una coincidencia evidente: las situaciones que describe forman parte de su propia trayectoria.

Habla de subestimación porque la conoció de cerca. Habla de acceso porque durante años tuvo que encontrar formas de avanzar sin contar con las mismas oportunidades que otras personas tenían desde el comienzo.

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Mitchelle Cobb no llegó al emprendimiento con una red de contactos ni con capital inicial. Llegó con la sensación de que muchos espacios no estaban pensados para alguien en su posición y con la decisión de construir alternativas a partir de esa realidad.

«Yo viví ese proceso: talento sin acceso”, dice Mitchelle Cobb.

Referentes y representación en el emprendimiento femenino

Un informe de la CEPAL, publicado en 2025, señaló que una de las variables que más influye en la permanencia de proyectos liderados por mujeres en la región es la existencia de referentes cercanos.

Personas que ya recorrieron un camino parecido y que pueden mostrar cómo fue ese proceso, con aciertos y errores.

La diferencia entre tener esos referentes o no tenerlos suele aparecer una y otra vez en los estudios sobre emprendimiento femenino. También aparece en las conversaciones de quienes intentan construir algo propio por primera vez.

Cuando habla de lo que busca con su trabajo, Mitchelle Cobb suele volver a una idea similar.

Abrir caminos, crear oportunidades y elevar el estándar del emprendimiento.

La frase aparece cuando se le pregunta por sus objetivos. No habla únicamente de crecimiento personal o empresarial. Habla de generar condiciones para que otras personas encuentren oportunidades que antes parecían lejanas.

Hay otro punto sobre el que insiste con frecuencia. Las barreras externas y las internas rara vez funcionan por separado. A veces se alimentan entre sí.

La falta de representación puede convertirse en duda. La subestimación constante puede terminar afectando la confianza con la que alguien toma decisiones. Y, en ocasiones, lo que ayuda a romper ese ciclo no es una campaña ni una estadística, sino ver a otra persona recorriendo un camino parecido.

Esa idea aparece repetidamente cuando Mitchelle Cobb habla de emprendimiento, liderazgo y representación.

«El miedo no desaparece, se supera actuando”, dice Mitchelle Cobb.

No lo presenta como una fórmula. Lo menciona como algo que forma parte de su propia experiencia.