De su lado, el abogado Héctor López Rodríguez, defensor de la pastora, manifestó su desacuerdo con el fallo del tribunal. Dijo que Rossy Guzmán no constituye peligro de fuga ni de destrucción de evidencias como establece el Ministerio Público.

SANTO DOMINGO.- Este lunes la Primera Sala de la Corte de Apelación del Distrito Nacional ratificó la prisión preventiva a la pastora Rossy Guzmán, quien figura como una de las principales acusadas en el entramado Operación Coral.

El titular de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), Wilson Camacho, valoró que la Corte tomara en cuenta las pruebas del Ministerio Público para mantener en la cárcel a la pastora.

De su lado, el abogado Héctor López Rodríguez, defensor de la pastora, manifestó su desacuerdo con el fallo del tribunal. Dijo que Rossy Guzmán no constituye peligro de fuga ni de destrucción de evidencias como establece el Ministerio Público.

El mismo precisó que su defendida es inocente y que no deben mantener la coerción más grave, de 18 meses de prisión preventiva en su contra.

Rossy Guzmán está acusada, junto a su hijo Tanner Flete Guzmán, de formar parte del entramado militar-religioso, liderado por el exdirector del Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (Cusep), Adán Benoni Cáceres Silvestre, quien también guarda prisión en Nayajo.

Según el MP los imputados crearon un entramado militar-policial, societario y religioso como un mecanismo para ocultar los fondos sustraídos del Estado.

De acuerdo al órgano persecutor, el mayor general Adán Cáceres y otros miembros de la red utilizaron militares y policías que se prestaron para hacer millonarias transacciones sin justificación de la procedencia de los recursos, ya que realmente eran fondos sustraídos del patrimonio público, a través de instituciones castrenses y otras organizaciones.

Supuestamente a los policías y militares se les colocaban especialísimos o los asignaban en la nómina del Cusep, y del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística, entre otras instituciones, donde cobraban un sueldo, pero debían devolver a los miembros de la red el 80% de los montos recibidos.

Con este mecanismo corrupto, la organización manejó más de RD$3,000 millones, según el Ministerio Público.

Además de Adán Cáceres, Tanner Flete y la pastora Rossy, están en la cárcel de Najayo, el coronel policial Rafael Núñez de Aza, y el sargento de la Armada Alejandro José Montero Cruz.

En cuanto al mayor del Ejército Raúl Alejandro Girón Jiménez, guarda la medida de “arresto domiciliario” en una ubicación que el Ministerio Público mantiene bajo estricta confidencialidad.