El Ministerio de Salud cuenta con dos normativas para regular los centros de tatuaje en el país: el Reglamento de habilitación de centros de salud que incluye los de tatuajes y el Reglamento para el Registro Sanitario y Verificación de Tintas, Pigmentos o Colorantes.

Santo Domingo.- Ante el creciente aumento de la demanda y  oferta de la realización de tatuajes en el país, tatuadores profesionales piden al Ministerio  de Salud que regule el sector y emita licencias que les permitan poner control al crecimiento desorganizado que tiene la industria del tatuaje en el país.

¿Cómo se regulan los centros de tatuajes?  ¿Cómo puede habilitarse un centro que deseo operar en RD?

En total Bairon Ventura ha pagado más de 150 mil pesos en diferentes tatuajes, considera su cuerpo una obra de arte ambulante.

“Cuando yo salgo a la calle laqueao con mi tatuaje rayados yo me siento como esta pluma, yo salgo así liberal  como un pavo real que está caminando en pinino y abre sus plumas, así me siento yo to comparón”, dijo Bairon Ventura, operador de audio

Pese a lo mucho que disfruta los tatuajes, también revela ha sido blanco del estigma.

“Cuando yo me fui a entrevistar en el trabajo de la mañana lo primero que me dijeron, yo tenía camisa manga larga, fue ¿usted tiene tatuaje?  Y en ese tiempo yo tenía 210 tatuajes  y la que me entrevistó me dijo, tú ves ahí ya hay un problema, porque aquí no se aceptan gentes con tatuajes”, especificó Ventura

Esta situación la ha vivido un gran porcentaje de las personas con tatuajes, pese a que la Constitución Dominicana en su artículo  62 apartado 5 prohíbe  toda clase de discriminación para acceder al empleo  o durante la prestación del servicio, salvo las excepciones previstas por la ley con fines de proteger al trabajador o trabajadora.

“Aún esta lamentablemente,  mucha gente lo juzga, hay mucha gente que no tienen posibilidad de trabajar por tener muchos tatuajes, gracias a Dios en mi carrera yo estudio psicología y es muy open mind”, explicó Gabriella Espaillat, estudiante de Psicología

Estas quejas no se formalizan, pues según el Ministerio de Trabajo hasta la fecha esa dependencia no cuenta con registros de denuncias de discriminación por tatuajes. Aunque muchos de los entrevistados aseguran en los últimos años hay menos discriminación laboral para las personas con tatuajes y esto se traduce en mayor demanda.

El país no cuenta con estadísticas de cuántos centros de tatuajes están operando actualmente y qué tan lucrativos pueden ser.

De su lado el Dr. Gerardo Mesa, director de habilitación explicó “exactamente nosotros no tenemos un dato especifico de la cantidad de centro de tatuajes que hay, pero entendemos que en los últimos años ha habido una proliferación, nosotros hemos estado regulando y dando un seguimiento de cerca”.

El Ministerio de Salud cuenta con dos normativas para regular los centros de tatuaje en el país: el Reglamento de habilitación de centros de salud  que incluye los de tatuajes y el Reglamento para el Registro Sanitario y Verificación de Tintas, Pigmentos o Colorantes.

“Ellos tienen que habilitarse como cualquier establecimiento de salud, siguiendo las normas del reglamento y en el caso de los centros de tatuajes ellos tienen unas guías especiales diseñadas para ese tipo de establecimiento que contiene todo lo que van a usar y los servicios que van a dar lo que tienen que ver con bioseguridad, maquinaria, esterilización, la cabina, la privacidad para tatuajes en zonas inadecuadas”, informó Mesa.

Héctor Rodríguez es tatuador en el centro Coco Tatoo, uno de los pocos en todo el país que está habilitado para trabajar, pues pese a que hace años se realizan tatuajes en el país fue apenas hace unos meses cuando se inició el proceso de regular estos centros.

Sin embargo son los mismos  tatuadores  quienes piden  mayor regulación y la aplicación de una licencia que permita a los usuarios de sus servicios  distinguir a  un profesional de este arte

En el 2003 los tatuadores intentaron organizarse bajo una asociación, pero no lograron ponerse de acuerdo entre ellos, por lo que piden que sea desde el Ministerio de Salud que regule esta industria para que siga creciendo, pero cuidando la salud de los usuarios y sin competencia desleal.