Crucey lamentó que mientras ella ansía recibir la vacuna, muchos jóvenes que no tienen impedimento alguno para ser inoculados se resistan a inmunizarse.

SANTO DOMINGO.- A sus 88 años y poca movilidad, una anciana residente en Haina espera ansiosa a ser vacuna contra el coronavirus, pero la falta de cédula de identidad debido a un error en el registro civil ha sido el impedimento para que el centro de inoculación acceda a inmunizarla.

Pese a su avanzada edad, su estado de vulnerabilidad y residir en una zona de alta incidencia de la pandemia, Eufemia de Jesús Crucey no ha logrado ser inmunizada y teme contagiarse de covid-19.

Crucey, nacida en 1933 en San Francisco de Macorís reside sola en su vivienda en el barrio La Pared de Haina desde que enviudó hace cuatro años.

Dado que durante este periodo de vacunación sólo se inocula a dominicanos y extranjeros residentes en el país, las autoridades sanitarios exigen la presentación de la cédula de identidad para ser inmunizados.

Por ello, Crucey lamentó que mientras ella ansía recibir la vacuna, muchos jóvenes que no tienen impedimento alguno para ser inoculados se resistan a inmunizarse.

Tratar de corregir el error en el registro civil y obtener su cédula para así ser aceptada en un centro de vacunación ha sido para Crucey una odisea.

Linares destacó que por la carencia del documento de identidad, su tía tampoco ha recibido ayudas sociales, incluido seguro médico y los bonos del programa Quédate en Casa.

Ahora doña Eufemia de Jesús Crucey solo apela a la sensatez de las autoridades para obtener su documento de identidad que le permita poner fin a su mayor preocupación que es vacunarse.