En el Gran Santo Domingo hay ocho centros que laboran de lunes a viernes desde las ocho de la mañana hasta las cuatro de la tarde y los sábados de ocho de la manaña hasta las dos de la tarde.

Por Gabriela Andújar

SANTO DOMINGO.- A solo días de que concluya el plazo de la regularización de motocicletas, como parte del plan de seguridad ciudadana, los propietarios de ese tipo de medio de transporte se quejan por la obligatoriedad de tramitar una nueva licencia por cada motor y porque los agentes de la Digesett ya comenzaron a exigir la nueva documentación.

El malestar entre los propietarios se debe a que aseguran que, aunque no sean ellos los conductores de las motocicletas, igual deben sacarle una licencia a cada uno.

Germán García quien posee varias motocicletas para usarlas en los envíos a domicilios de sus colmados, recuerda que cada uno de esos motores es manejado por un “delivery” diferente, además de que ese personal no es fijo y rota con cierta frecuencia.

A pesar de que el plazo vence este 20 de octubre, Cherito Báez, padre de familia, indicó que desde ya los agentes de la DIGESETT lo han detenido en varias ocasiones para exigirle la nueva licencia, que tiene un costo de 600 pesos.

Otros motoconchistas, que a través de su motor llevan el sustento a sus hogares, insisten que a pesar de tener sus licencias vigentes, los agentes de la Digesett los detenienen en cada esquina.

Quien no haya realizado el trámite y rotulado sus cascos podría ser multado después de la fecha límite, sin embargo, los centros de regularización lucen vacíos.

Para garantizar  y agilizar el proceso, en el Gran Santo Domingo hay ocho centros que laboran de lunes a viernes desde las ocho de la mañana hasta las cuatro de la tarde y los sábados de ocho de la manaña hasta las dos de la tarde.