Montecristi, República Dominicana. Un joven de 24 años perdió la vida tras sufrir lo que se conoce como “mal de buzo” mientras realizaba labores de pesca en aguas del océano Atlántico, en el litoral costero de la provincia de Montecristi.

La víctima fue identificada como Isaías Rivera Molina, quien falleció a causa de complicaciones asociadas a la presión hidrostática, de acuerdo con los datos ofrecidos tras el hecho.

El suceso ocurrió en el área conocida como La Piedra del Medio, ubicada frente al caño Ahogado, una zona frecuentada por pescadores locales. Allí, el joven realizaba labores de pesca utilizando equipo de compresor, una práctica considerada de alto riesgo.

Según informaciones de allegados, Rivera Molina era un principiante en este tipo de pesca submarina y apenas iniciaba en la actividad, lo que habría aumentado su vulnerabilidad ante las condiciones de profundidad y presión bajo el agua.

La presión hidrostática le habría provocado daños severos durante la inmersión, lo que finalmente le ocasionó la muerte.

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El fallecimiento ha causado gran consternación entre familiares, amigos y miembros de la comunidad pesquera de Montecristi. Isaías era hijo de la montecristeña Yajaira Molina, según informaron sus allegados.

Reclamo por prevención y cámara hiperbárica

En la comunidad, la tragedia ha reavivado el llamado a la prevención y a una mayor orientación sobre los riesgos de la pesca a compresor, una práctica común en la zona pero altamente peligrosa cuando no se realiza con equipos adecuados y supervisión.

Diversos sectores han insistido en la necesidad de contar con una cámara de descompresión o hiperbárica en la provincia de Montecristi, ya que la más cercana se encuentra en Puerto Plata, lo que limita las posibilidades de atención rápida ante emergencias de este tipo.

  • Medios como Noticias SIN han realizado en múltiples ocasiones reportajes sobre la urgencia de dotar a la región de este tipo de unidades médicas especializadas, con el objetivo de prevenir muertes asociadas al mal de buzo entre pescadores de la zona.

La comunidad permanece consternada por la pérdida del joven, mientras familiares y allegados claman por mayor conciencia y medidas preventivas que eviten que tragedias similares vuelvan a repetirse en el mar.