En cuanto a las actividades masivas que son tendencia en la provincia, explicó que para estas “hay un número limitado”. “No hemos querido impedir totalmente el desarrollo de las mismas que son parte integral de toda la oferta turística que hace el país”.

SANTO DOMINGO.- En La Altagracia, primera provincia del país con el 70% de su población vacunada contra el COVID-19, el personal de bares, hoteles y restaurantes es sometido regularmente a pruebas para detectar si tienen la enfermedad, dio a conocer hoy el director de Epidemiología, Samuel Cueto.

“Como parte del protocolo en bares, hoteles y restaurantes al personal constantemente se realiza pruebas, nosotros tenemos un equipo que se traslada a realizar pruebas y tenemos también empresas que se dedican a ello”, dijo.

Sobre la forma en que se desarrollarán las actividades en lo adelante comentó que “principalmente en los lugares de bebida, los centros de diversión (…) se pierde un poquito más las restricciones entonces allí permanentemente monitoreando tenemos un equipo de salud del ambiente”.

Dijo que “lo principal es lograr el consenso con los administradores y los propietarios que son llamados a responsabilizarse de las actividades dentro de sus locales porque estas responsabilidades tienen incluso un componente fiscal”.

Cueto, al explicar los protocolos que implementan para contener el virus en la provincia explicó que en los hoteles se establecieron rutinas de desinfección, espaciaron las zonas y se redistribuyeron espacios a fin de garantizar el distanciamiento entre los turistas y así evitar posibles contagios.

“Aún en el área de la piscina, cada piscina donde están los chaise lounge, que están al lado de la piscina están señalados aquellos que se pueden usar (…) hay un equipo de personas que desinfecta cada una de las unidades, las mesas, los chaise lounges, con regularidad dependiendo de la cantidad de usuarios que haya en las instalaciones”, detalló.

En cuanto a las actividades masivas que son tendencia en la provincia, explicó que para estas “hay un número limitado”. “No hemos querido impedir totalmente el desarrollo de las mismas que son parte integral de toda la oferta turística que hace el país”.

Aunque sin ofrecer detalles, dijo que “se han suspendido una cantidad importante de actividades que no ofrecían las garantías de que no se violaran los protocolos” y que en ese tipo de eventos lo que hacen es que “se envía un equipo a verificar de que ciertamente el protocolo que se consensuó con la empresa organizadora no se quede solamente en papel sino que sea implementado al pie de la letra”.