Aseguró que todo esto escándalo era previsible porque todo comenzó con una licitación mal redactada a la cual durante los periodos de consulta, se le hicieron las observaciones de lugar con las cosas que debieron de cambiar y la institución hizo caso omiso.

Santo Domingo.- El veedor del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil, Ramón Porfirio Báez, reveló este jueves que en el proceso de licitación para el almuerzo escolar donde participaron cerca de 2 mil empresas, las cocinas fantasmas fueron las mayor adjudicadas.

A través de una entrevista vía Zoom en El Despertador, Porfirio Báez explicó que luego de finalizar el proceso de licitación de repente aparecieron múltiples cocinas para cada uno de los centro grandes que nunca fueron inspeccionadas denominándose como "fantasmas".

"Hubo otro fenómeno, hubo gente que cogió prestamos en el Banco Agrícola y montaron su cocina, a esos sí los adjudicaron, y algunos de esos también se quedaron sin adjudicaciones porque tenían un desorden tan grande en el cotejo de las cocinas versus los centros que inclusive, hubieron proveedores que estaban en un municipio y los cambiaron hasta de provincias”, continúo detallando el funcionario.

Expresó que como el Inabie tiene la facultad de inspeccionar directamente a las cocinas, tienen la ventaja de entregar contratos a suplidores fantasmas.

"Soberbia, por no dejarse ayudar, cumplir con el clientelismo e incapacidad de manejar una operación logística", fueron los tres principales problemas en las adjudicaciones que consideró el veedor.

“El Inabie maneja el 50 porciento del 4 %, y el Inabie maneja la mayor operación logística que sucede en la República Dominicana todos los días, ponerle un plato de comida al frente a todos los estudiantes del sector público en el país completo no es una labor sencilla", indicó.

Aseguró que todo este escándalo era previsible porque todo comenzó con una licitación mal redactada a la cual durante los periodos de consulta, se le hicieron las observaciones de lugar con las cosas que debieron de cambiar y la institución hizo caso omiso.