"Hay otras personas con mi misma función, tanto dentro del Cestur como dentro del Cusep porque yo solo no soy basto, es demasiado la cantidad de dinero para poder procesarla una sola persona”, dijo.

SANTO DOMINGO.- Este viernes el país tiene un nuevo tema de conversación, el mayor del Ejército Raúl Alejandro Girón Jiménez, quien anoche “cantó” un solo de dos horas en el que reveló cómo funcionaba la supuesta estructura corrupta dentro del Cestur y el Cusep.

El supuesto entramado corrupto en el Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur) y el Cuerpo de Seguridad Presidencial (Cusep) fue puesto en evidencia por Girón Jiménez, quien admitió su responsabilidad y colaborando con el Ministerio Público testificó en contra del grupo.

"Hay otras personas con mi misma función, tanto dentro del Cestur como dentro del Cusep porque yo solo no soy basto, es demasiado la cantidad de dinero para poder procesarla una sola persona”, dijo.

La “casa de comando” donde se entregaba el dinero sustraído del estado era la casa de Rafael Núñez de Aza.

Declaraciones íntegras:

“Las reuniones siempre eran nocturnas para entregar el dinero porque él decía que era el mejor momento porque había menos probabilidad de que a mí me viesen llevándole dinero a su casa”, dijo.

Este dinero era resultado de las operaciones fraudulentas que supuestamente se hacían desde estas instituciones.

“Se empezó a cancelar cierto personal y no se reponía, sino que el dinero que sobraba del dinero de la cancelación de ese personal que no se reponía procedía a depositársele al señor Erickson Brens; al punto que en una ocasión tuvimos un problema mayúsculo porque empezamos depositándole 50 mil pesos, después 200 mil pesos…”, narró.

“Llegamos al Banco de Reservas de la Isabel la Católica donde a él lo pusieron a cobrar unos 700 u 800 mil pesos, no quiera usted saber lo que significa que usted se apareciera para el periodo de los años 2005-2008 al Banco de Reservas diciendo que usted ganaba 700 mil pesos”.

Declaraciones íntegras:

Luego de esta situación decidieron “recolectar” a varias personas que “en inicio eran como mis compañeros del barrio como dice uno” a estos se les planteaba que les depositarían un dinero y tendrían que retornar una parte.

Dijo que antes del 2017 eran los directores de institución quienes decidían cuánto cobrarían los empleados y así comenzó la “venta de especialismos” a oficiales de la Policía Nacional.

Este sistema funcionaba, según dijo, cobrando a los oficiales tres veces el monto que estos quisieran tener asignado como pago por especialismo al momento de su retiro, cantidades que iban a partir de los 50 mil pesos.

Declaraciones íntegras: