En la operación también se ocuparon armas de fuego y una máquina de juego de azar.

 

MARÍA TRINIDAD SÁNCHEZ.-La Procuraduría Especializada contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas y la Policía Nacional rescataron a varias víctimas de explotación sexual y proxenetismo en cuatro allanamientos simultáneos realizados en distintas zonas de la comunidad El Pozo, del municipio El Factor.

Dos menores de edad rescatadas fueron entregadas a su representante legal y tres puestas bajo custodia de centros del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI).

En tanto el Juzgado de la Instrucción de María Trinidad Sánchez dictó medidas de coerción, consistente en prisión preventiva, garantía económica y presentación periódica, contra los tres propietarios de bares clausurados a los que el Ministerio Público le atribuye incurrir en los referidos hechos delictivos.

La jueza Ruth Esther García Cruz impuso la prisión preventiva por tres meses contra Mateo Mejía Quezada y Rafael Tineo alias “Bilo”, medidas que deberán cumplir en la Fortaleza Olegario Tenares, del municipio Nagua.

También se impuso a José Luis Rondón De La Rosa el pago de una garantía económica de RD$100 mil en efectivo y presentación periódica por ante la Fiscalía de María Trinidad Sánchez los días 30 de cada mes, por un período de seis meses.

La jueza García Cruz ordenó la clausura provisional de los centros de diversión propiedad de los encartados, denominados Bar Mateo o Colmado Marky y el Bar Yaqueisy, así como de otro centro de esa misma naturaleza que funciona en el lugar, sin identificación.

El órgano persecutor indicó que durante los allanamientos pudieron confirmar denuncias recibidas de que en el barrio La Yagua, sector Los Pinos, del distrito municipal El Pozo, se encontraba ubicado un bar conocido por moradores de la comunidad como “Bar Mateo”, donde se practica la explotación sexual de menores de edad y el proxenetismo.

La institución destacó que luego de recibir las denuncias se ubicó el lugar y se estableció la veracidad, determinando que en el mismo lugar existían tres bares que se dedicaban a la misma actividad, por lo que procedió a ejecutar los allanamientos con orden judicial.

Además de los centros de diversión, también fue allanada la residencia del nombrado Bilo, propietario del Bar Yaqueisy.

En la operación también se ocuparon armas de fuego y una máquina de juego de azar.