La única medida que generó polémica en el país fue la suspensión temporal de visas a los estudiantes haitianos, que fue califica por algunos sectores como injusta y exagerada.

Por Carolina Oleaga

SANTO DOMINGO.- El llamado de presidente Abinader a la comunidad internacional para que acuda de urgencia a ayudar a Haití cohesionó a los diferentes sectores políticos del país, que cuestionaron la respuesta del canciller haitiano Claude Joseph, al tiempo que respaldaron la decisión de auditar a los beneficiarios del Plan Nacional de Regularización y el envío de más tropas a la frontera para evitar incidentes de violencia.

La única medida que generó polémica en el país fue la suspensión temporal de visas a los estudiantes haitianos, que fue califica por algunos sectores como injusta y exagerada.

Con el argumento de que el país no aguanta más la carga que representan las oleadas de migrantes haitianos debido a las crisis cíclicas en Haití, el vicepresidente ejecutivo de Finjus manifestó su apoyo a la inminente auditoría al Plan Nacional de Regularización.

Al jurista, Servio Tulio Castaño, vicepresidente ejecutivo Finjus, quien saludó el llamado del presidente Abinader para que la comunidad internacional preste atención urgente a la crisis en la vecina nación, se sumaron legisladores de las distintas bancadas.

Además, diversos sectores criticaron la respuesta del canciller haitiano, Claude Jospeh, quien ante el llamado de Abinader comparó la violencia que vive Haití con la delincuencia en República Dominicana.

Incluso el ministro de Interior, Jesús Vásquez escribió en su cuenta en Twitter que: Las declaraciones del canciller Joseph “son imprudente y desacertadas porque la realidad dominicana es muy diferente a la del vecino país. Además, el gobierno dominicano ha sido el más solidario a la hora de colaborar con la crisis haitiana”.

Esta es la segunda ocasión que el mandatario pide la intervención de la comunidad internacional en Haití,  la primera vez lo hizo ante la asamblea  general de la ONU en septiembre pasado.