Quito.- El desafío para el futuro de los países latinoamericanos es que el crecimiento económico se convierta en igualdad a través de políticas sociales, opinó hoy el presidente de la Red Interamericana de Estudios Internacionales (Ribei), Gustavo Suárez.

Suárez, quien presidió hoy en Quito la "II Conferencia Internacional de Crisis global y reequilibrios de poder: retos y oportunidades para Iberoamérica", organizada por el Ribei, aseguró que América Latina "tiene mucha salud" en términos económicos.

"Creo que el gran reto de América Latina es proyectar este crecimiento que en el panorama internacional tienen importancia, porque tiene un serio volumen, en la obtención de condiciones sociales que permitan una mayor igualdad", afirmó Suárez en una entrevista con Efe.

El experto enfatizó que, por primera vez, la región no está en el centro de la crisis, que tampoco ha surgido por problemas generados en Latinoamérica, sino que ha "ha venido del centro de las economías (desarrolladas) y no de las periferias".

Asimismo, argumentó que la región "ha sabido hacer sus deberes", porque ha diversificado sus economías, lo que ha permitido enfrentar la crisis con mejores condiciones.

Sin embargo, alertó de que la crisis puede afectar a Latinoamérica, ya sea porque bajen los precios de las materias primas que exporta, o porque baje el volumen de sus ventas en el extranjero, por lo que aconsejó a los Gobiernos "estar preparados" frente a cualquier circunstancia.

En este sentido, aseveró que los organismos de integración regional como la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), la Comunidad Andina (CAN) o el Sistema de la Integración Centroamericana son una buena herramienta para paliar las crisis económicas.

"Es necesarios unirse, es necesario crear entes políticos, económicos, comerciales que tengan cada vez mayor entidad", manifestó Suárez, también presidente del Real Instituto Elcano de España.

Por otro lado, Suárez, quien fue ministro tanto Educación como de Defensa durante el Gobierno del socialista Felipe González (1982-1996) en España, manifestó que la relación entre América Latina y su país es "tan básica y de política tan fundamental" que espera que no se vea afectada con la llegada de la nueva administración que surja de las elecciones el próximo 20 de noviembre.

A juicio de Suárez, en el Gobierno del actual presidente, el socialista José Luís Rodríguez Zapatero, "las relaciones han sido muy potentes" entre España y Latinoamérica, por lo su voluntad es que éstas "sigan, se potencien y se proyecten hacia el futuro con políticas que producen un mayor acercamiento y una mayor fusión de intereses".

El candidato a la presidencia española por el Partido Popular, Mariano Rajoy, afirmó ayer en un debate político que si llega a la Moncloa potenciará las relaciones con Latinoamérica.

En la conferencia en Quito también participó Arturo Valenzuela, secretario de Estado adjunto para América Latina de Estados Unidos hasta el pasado julio, quien aseguró que la región tiene que hacer frente a la falta de equidad social y la inseguridad ciudadana.

Asimismo, aseguró que la mentalidad "hegemónica" de Estados Unidos en la región ha cambiado por una idea "de cooperación genuina en temas como el narcotráfico"