El documento establece que entre otras debilidades en el registro de defunciones destaca que alcalde pedáneo, sin ningún conocimiento médico, tiene la potestad de llenar los certificados de muertes ocurridas en comunidades rurales.

SANTO DOMINGO.- Tras la revelación de que la Junta Central Electoral tiene en su registro cerca de ocho mil 700 muertes por Covid, más del doble que Salud Pública, las autoridades sanitarias atribuyeron la discrepancia a “falsos positivos” generados por errores de médicos de recién ingreso y a la falta de rigurosidad en los reportes de defunciones.

Para corregir dichos errores, a los que calificó como “bastante significativos”, Salud Pública realiza periódicamente entrenamientos de capacitación para el correcto llenado de estos certificados, según explica esa entidad en un comunicado.

El documento establece que entre otras debilidades en el registro de defunciones destaca que alcalde pedáneo, sin ningún conocimiento médico, tiene la potestad de llenar los certificados de muertes ocurridas en comunidades rurales.

También explican que: ´´Se puede mencionar situaciones de médicos que llenan certificados sin ser el médico tratante del paciente y desconociendo detalles importantes´´.

Asimismo, detalla que es oportuno: ´´recordar momentos de principio de la pandemia, en el cual no se poseía la capacidad instalada para procesar el volumen actual muestras PCR. No se tenían pruebas de antígenos para COVID-19.  Sumado a que lo único con que se contaba eran unas pruebas rápidas de anticuerpos que tenían un margen de error referente a falsos positivos muy elevado´´.

La entidad sanitaria explica además que para el registro de defunciones existe un proceso de verificación, depuración, clasificación y ratificaciones de las causas de mortalidad.

Y que “dentro de las labores epidemiológicas, se contempla las autopsias sociales, que se realizan por un equipo de epidemiólogos de campo que van a la comunidad para investigar los fallecimientos relacionados a los eventos de  notificación obligatoria”.

La Junta confirmó la noche del viernes, también en un comunicado, que hasta el 9 de septiembre se habían registrado, según las actas de defunción, ocho mil 656 muertes por COVID, mientras que para esa fecha Salud Pública sólo había reportada cuatro mil 14 defunciones.

La Junta detalló que de esas, ocho mil 243 registros de defunción, es decir 95.22 por ciento, provenía de hospitales o clínicas.

El Ministerio de Salud recordó además que es la única institución que puede ofrecer datos sanitarios oficiales.