Las autoridades informan que los indicadores de COVID-19 siguen cayendo en el país, a pesar de la amenaza que representa la nueva variante ómicron.

SANTO DOMINGO.- El Ministerio de Salud Pública comunicó este martes, a través del boletín número 635 que en las últimas 24 horas se procesaron 4,631 muestras para detectar el SARS COV-2, de las que 308 resultaron positivas, y reportaron una defunción.

El país acumula un total de 4,220 personas muertas por la enfermedad desde que inició la pandemia, con una letalidad en 1.03 por ciento y la mortalidad por millón de habitantes situada en 403.89 y están activos 1,558 casos, con 410,720 registrados, 2,101,567 casos sospechosos descartados y 404,942 pacientes recuperados de la enfermedad.

La Dirección General de Epidemiología explicó que de las 2,261 camas COVID con las que cuenta la Red Hospitalaria, 245 están ocupadas, para un 11 por ciento, de las 585 camas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de que dispone el sistema para pacientes afectados por la enfermedad 102 están ocupadas, lo que representa un 17 por ciento.

En tanto que, de un total de 484 ventiladores del sistema 70 personas están conectadas, para un 14 por ciento.

En el informe DIGEPI detalló que de las pruebas realizadas ayer 1,744 fueron de 'Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) del total de muestras procesadas, y 2,877 de antígeno, de las que 2,946 se hicieron por primera vez, y 1,685 fueron subsecuentes. 

En este boletín las autoridades destacaron que en el país se han hecho un total de 2,512,287 muestras desde que inició la pandemia, equivalentes a 240,445 por millón de personas.

De igual manera, el documento establece que las mujeres en estado de embarazo afectadas por el coronavirus son a la fecha 1,588, los trabajadores de la salud 1,812 y los menores de 20 años unos 45,593.

Las autoridades mantienen su llamado a la ciudadanía de no bajar la guardia ante esta mortal y variante enfermedad, de que continúen con las medidas de higiene y protocolos establecidos y vacunarse contra la enfermedad, como única forma de evitar su propagación.