SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El Presidente Leonel Fernández dijo este lunes que en el área de la salud, “se han producido cambios importantes, que han representado un verdadero proceso de modernización, en favor, sobre todo, de los sectores más frágiles de la sociedad dominicana”.

A continuación presentamos lo señalado por el presidente Fernández del sector salud:

En tal virtud, figura el fortalecimiento del Primer Nivel de Atención de la Red Pública de Servicios de Salud, del cual se han creado 1 mil 714 unidades a nivel nacional, para de esa manera atender las áreas poblacionales con mayores necesidades.

Hay un Segundo Nivel de Atención, integrado por los 112 hospitales municipales; y un Tercer Nivel, que es de especialización, conformado por los hospitales nacionales, regionales y provinciales.

Se han realizado cuantiosas inversiones en la construcción de grandes centros de referencia nacional. Entre ellos, los hospitales traumatológicos, Profesor Juan Bosch, en la Vega; Ney Arias Lora y Vinicio Calventi, en Santo Domingo.

De igual forma, en el Centro Cardio – Neuro Oftalmológico y de Trasplante (CECANOT), y en los anexos a la Maternidad San Lorenzo de Los Mina y el Hospital Juan Pablo Pina, en San Cristóbal.

Además, se han remodelado los centros asistenciales Rodolfo de la Cruz Lora, en Santo Domingo; el Francisco Moscoso Puello, Luis Eduardo Aybar, Robert Reid Cabral, Maternidad La Altagracia y el Padre Billini, en el Distrito Nacional.

Asimismo, el Hospital Jaime Mota, en Barahona; Luis Morillo King, en La Vega; Rosa Duarte, en Elías Piña; Alejandro Cabral, en San Juan de la Maguana; Nuestra Señora de Reglas, en Peravia; Arturo Grullón y Juan XXIII, en Santiago; San Vicente de Paúl, en la Provincia Duarte; Teófilo Hernández, en el Seybo; Pedro María Santana, en Hato Mayor; y el Francisco Gonzalvo, en La Romana.

En varios de esos centros, se han construido y equipado modernas unidades de emergencias y cuidados intensivos, que hoy son ejemplos de progreso y modernidad en toda América Latina y el mundo.

Numerosas vidas han sido salvadas en estos centros hospitalarios, que funcionan con los más sofisticados instrumentos de alta tecnología, como lo demuestra el caso de la familia Frías Calderón.

Esta familia está integrada por Argentina Calderón, la madre, de 26 años de edad; y sus hijos, Stalin, de 9 años, y Brailin, de 5 años, residentes en la comunidad de Guayabito, Bonao.

Todos padecían de ceguera congénita. Pero el año pasado, se produjo el milagro de que luego de ser operados en el Centro Cardio – Neuro Oftalmológico y Trasplante (CECANOT), recuperaron la vista.

¿Se imaginan ustedes, ciegos de nacimiento, nunca en sus vidas habían visto la luz del día, y sin embargo, aquí, en la República Dominicana, en una institución pública de salud, fruto de los avances tecnológicos y de la capacidad de nuestros médicos, volvieron a la vida, para ver sus propios rostros, y disfrutar de sus sonrisas, los árboles, los ríos, las montañas, las mariposas, el arcoiris y de todo lo bello con que Dios dotó la naturaleza?

Y todo eso, señoras y señores, sin que les costara un solo centavo.

Le pido a la Sra. Argentina Calderón y a sus niños, Stalin y Brailin, favor de ponerse de pies, como testimonio del progreso que en sector salud se va alcanzando en la República Dominicana.

Pero, de igual manera, tenemos el caso del joven Jordanie Esteban Cruz Camacho, afectado de daño severo en la cabeza del fémur por falta de irrigación sanguínea. Carente de recursos no había podido recibir el tratamiento mécido adecuado.

Sin embargo, dentro del nuevo sistema de la Red de Salud Pública, tras cinco años padeciendo de la enfermedad y recomendaciones de distintos especialistas de amputar su pierna, fue atendido y operado exitosamente en el Hospital Traumatológico Ney Arias Lora con la dignidad que se merece.

Hoy se encuentra con su salud recuperada, y también está aquí, entre nosotros, para compartir su alegría y transmitirnos su confianza en el sistema de salud pública de nuestro país.

A partir del 2004, luego de grandes esfuerzos, la República Dominicana logró eliminar el sarampión, la rubéola y el síndrome de rubéola congénita, enfermedades que en estos momentos representan serios desafíos en Asia y Europa, para la salud de sus habitantes.

La tasa de mortalidad materna encontrada en el 2004 estaba en 159 por 100 mil nacidos, mientras que para el 2011 tenemos 109.4, para una disminución de 21.8%.

En el 2004, la tasa de mortalidad infantil era de 33.9 por cada 1000 nacidos vivos. Actualmente es de 26.9.

Importantes acciones han sido puestas en marcha para la prevención y control efectivo de enfermedades recurrentes en la República Dominicana, como el dengue, la rabia, la malaria y la leptospirosis.

Se ha reducido el número de muertes por tuberculosis pulmonar. Se ha incrementado el número de servicios de atención integral para pacientes con HIV/SIDA.

Ha habido una disminución del número de pacientes afectados por difteria, tos ferina y tétanos neonatal.

Recientemente, la Oficina Panamericana de la Salud, en reconocimiento a los resultados obtenidos en la lucha contra el cólera, ha escogido a nuestro país para el lanzamiento de la estrategia continental de eliminación de la enfermedad en las Américas.

Eso, por supuesto, debe ser también motivo de orgullo entre todos los dominicanos.

En el marco de una política de justicia social y promoción de la equidad, hemos transformado las antiguas boticas populares en Farmacias del Pueblo, que en la actualidad constituyen la red más grande de América Latina de prestación de servicios farmacéuticos.

Se satisfacen las necesidades de 5.4 millones de solicitudes al mes y se da cobertura del 100% de los medicamentos e insumos que demandan enfermedades catastróficas.

En lo referente a la seguridad social, es preciso indicar que al cierre del 2011, contamos con una población de 4 millones 579 mil 599 personas afiliadas a la seguridad social, tanto en el Régimen Subsidiado como en el Contributivo.

Esto representa un 44.4%, o el hecho de que más de 44 personas de cada 100 estén afiliadas hoy día al sistema de seguridad social en nuestro país.

En el 2004, sólo habían 65 mil afiliados, equivalente al 0.7% de la población.

En cuanto al sistema de pensiones, este ascendió a 2 millones 375 mil personas el año pasado, registrándose un incremento de más de un 8% con respecto al 2010.

Según cifras de la Superintendencia de Pensiones (SIPEN), los fondos de pensiones superan en estos momentos los 148 mil millones de pesos, una cifra fabulosa que crece continuamente, siendo la primera vez que podamos hablar con propiedad de la existencia de un verdadero ahorro nacional.

Hemos avanzado también en la afiliación al seguro de vejez, incapacidad y sobrevivencia, al pasar el número de beneficiarios de este seguro a 2 millones 507 mil personas en el 2011.

No cabe dudas de que con logros como los que acabamos de señalar, la sociedad dominicana se torna más justa y más humana; y muestra una voluntad de promoción del bien común y de respeto a la dignidad de todos sus ciudadanos, que merece el encomio y la ponderación de todas las personas sensatas.