REPÚBLICA DOMINICANA.-El sector ganadero, en especial el productor de leche, mantiene  una integración monolítica en procura de que en los próximos días las autoridades ordenen la puesta en vigencia del etiquetado en los productos lácteos, debido a que el plazo para ello venció el pasado 6 de noviembre.

Así lo dieron a conocer Eric Rivero, presidente de la Asociación Dominicana de Productores de Leche (APROLECHE); René Columna, presidente del Patronato Nacional de Ganaderos, lo que fue corroborado por productores procedentes de las distintas regiones del país, durante un encuentro sostenido en las instalaciones de la Feria Ganadera.

En esa actividad participaron también Pablo Contreras, ganadero y productor de leche de Monte Plata; Luis Carlos Fernández Yangüela, de la Federación de Ganaderos del Cibao Central y el Nordeste (Fedegano); Felipe Troncoso, de la Federación de Ganaderos del Sur (Fegasur), entre otros.

En esa tesitura se había pronunciado días antes el presidente del Consejo Nacional para el Fomento y Reglamentación de la Industria Lechera (Conaleche), general retirado Juan Recio, quien además abogó por el incremento de la calidad de la leche fresca, instalación y reforzamiento de nuevas rutas de comercialización.

Rivero dijo que según la norma Nordom 53, el etiquetado en los productos lácteos debe tener una serie de características que permita a los consumidores escoger los productos de su preferencia, y señaló que la poca transparencia en el etiquetado permite a los involucrados en el negocio hacerse de altos márgenes de ganancias, en detrimento del consumidor.

Explicó que el etiquetado debió entrar en vigor el pasado día 6, pero que las sanciones a aplicar y que contempla la normativa, son muy débiles.

El primer plazo para cumplir la norma era hasta febrero de 2010. Luego en abril de este año, y por iniciativa del Presidente Danilo Medina, se dio otra prórroga, que tampoco ha entrago en vigencia.

El presidente de Aproleche dijo que el etiquetado incorrecto implica una carga adicional para las familias, ya que pagan más por productos que tienen menor calidad.

“Los plazos ya están cumplidos y los productores nacionales y los consumidores estamos esperando que esa norma entre en funcionamiento con transparencia”, dijo.

Contreras, por su parte, refirió que las etiquetas de productos lácteos deben ser escritas en idioma español, lo mismo que la composición del producto, “de modo que los consumidores sepan cuándo comen queso o su imitación, por ejemplo”.

“Lo peor es la cantidad de productos importados que dice ese reglamento que deben tener etiquetas en español, cuando la mayoría de la población no habla inglés”, explicó.

Sin embargo, los productores de leche se lamentaron de que ninguno de esos requisitos son tomados en cuenta por los industriales, ni los importadores.

“Queremos que el consumidor tenga el derecho de saber lo que está comprando. Tenemos años denunciándolo, porque es una estafa que hacen muchos procesadores industriales e importadores”, expresó Fernández Yangüela.

Dijo que mientras no haya un real interés de procesadores y los que tienen que ver con la compra de leche, no se va a desarrollar el mercado de oferta y demanda del alimento. Y se preguntó: “¿Qué vamos a hacer con la leche de producción nacional?”.