A Mosquea Eduardo se le imputan los delitos de asociación de malhechores, narcotráfico, lavado de activos y violación a la ley que regula el porte y tenencia de armas de fuego.

SANTIAGO.- Juan Carlos Mosquea Eduardo, implicado en la Operación Falcón y arrestado durante los últimos allanamientos en Puerto Plata, se defiende de las acusaciones que hace el Ministerio Público en su contra en las investigaciones de la Operación Falcón.

Mosquea Eduardo, quien es señalado por el órgano acusador por presuntamente prestar su nombre para la compra de propiedades y administración de empresas a su hermano, Erick Randhiel Mosquea Polanco, al que señala como cabecilla de la supuesta red, dijo durante el aplazamiento de la medida de coerción en su contra que "tengan fe y confíen".

El juez de la Oficina de Servicios de Atención Permanente de Santiago, Cirilo Salomón, aplazó para la tarde del jueves la medida de coerción contra Juan Carlos Mosquea Eduardo, hermano del supuesto cabecilla de la red Erick Randhiel Mosquea Polanco (prófugo).

A Mosquea Eduardo se le imputan los delitos de asociación de malhechores, narcotráfico, lavado de activos y violación a la ley que regula el porte y tenencia de armas de fuego.

Hasta el momento están bajo arresto por la Operación Falcón, aparte de Mosquea: Enerio Rafael Sandoval Valdez, María Olimpia Tavares Rodríguez (Oli y/o La Princesa), Juan Maldonado Castro (Marcial y/o El Líder), Víctor Elpidio Altagracia Paulino Herrera (El Gordo), Luis Daniel Nieves Batista, Adolfo Antonio Torres Sanabia (Tony y/o Presidente), Juan Bautista Carpio Reynoso y el domínico-venezolano Julio César Jiménez Talavera.

También, contra José Alejandro de la Cruz Morales, Omar (La Moña), Raúl Antonio Castro Mota, Yana Iris Maldonado Castro, Angélica María Maldonado Peralta, Lenin Bladimir Torres Bueno, Marisol López Ceballos, Delfina Asunción Polanco, Ana Margarita Collado Marte, Erich Fernando Meléndez Gómez, José Miguel Castillo Taveras (Migue), Elva Teresa Polanco, Juan Carlos Durán Rodríguez, Javier Antonio Tavares Rodríguez, Felipe Espino Germán, Andrés Guzmán Collado y Amadeo Garibaldy Read Ruiz.

La Operación Falcón deriva de una amplia investigación que durante casi un año llevó a cabo la gestión de la procuradora Miriam Germán Brito, a través de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público que encabeza la procuradora adjunta Yeni Berenice Reynoso.

Los arrestados por el Ministerio Público y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), con el apoyo de todos los órganos de seguridad del Estado y la cooperación internacional, serán llevados a la justicia por la fiscalía de Santiago, que dirige Osvaldo Bonilla, ya que sus principales implicados tenían como base de operación esta provincia de la región norte del país.

La red de lavado desmantelada por la Operación Falcón realizó cuantiosas inversiones con dinero obtenido durante años por una amplia estructura criminal que introdujo a Puerto Rico, Estados Unidos y Europa miles de kilos de cocaína desde 2012.