SANTO DOMINGO, República Dominicana.-Con cicatrices en las manos y cabizbajo Carlos Paulino Lachapelle, una de las personas que vincularon al caso Baldera Gómez  y que posteriormente fue descargada, cuenta a El Despertador cómo han sido los días después de las torturas que recibió cuando era interrogado por agentes de la Policía Nacional.

“Me he sentido bien gracias a Dios por los procesos médicos que he estado recibiendo, pero al principio fue algo difícil, duro fuerte, como mayormente decimos”, dijo.

Con limitados movimiento en las manos Lachapelle indicó que con las terapias constantes que ha venido recibiendo se ha recuperado cerca de un 80 por ciento.

“Cuando fui detenido por el caso Baldera Gómez yo venía de la comunidad de Pimentel, de las patronales que hace la Ruta Telemicro. Cogí una bola y posteriormente se dañó el vehículo y se aparecieron unos sujetos sin ser identificados como militares, de hecho estaban hasta mal olientes de alcohol. Fuimos detenidos, nos llevaron a la comunidad de Nagua y nos acusaron del hecho y en ese proceso de interrogatorio me esposaron con las manos hacia tras, me le dieron la vuelta a las manos y me colgaron con las manos retorcidas por las esposas. Querían que yo le dijera donde estaba Baldera Gómez y cuando le decía que no sabía nada me movían la puerta donde estaba colgado”, expresó.

Indicó que duró aproximadamente nueve horas colgando, por lo que las manos no le funcionaban y tenía que recibir asistencia de otras personas, para alimentarse, bañarse y hacer otras actividades.

Apuntó que unas 10 agentes lo torturaban y señaló que quien comandaba la operación en su contra era un oficial que solo identificó como Escolástico.

Carlos Paulino Lachapelle ofreció sus declaraciones al ser entrevistado en El Despertador, del Grupo SIN que se transmite por Antena Latina, donde no negó, ni afirmó que en los próximos días procedan a realizar una demanda en contra del Estado.