Decenas de moradores de Villa Altagracia montaron un piquete este sábado a orillas de la autopista Duarte, kilómetro 44, en demanda de soluciones viales a un problema que ha marcado con la muerte a la gente del lugar.

Unas 50 personas, entre hombres, mujeres y niños de las comunidades rurales Torre 1, Torre 2, Villa Nueva, El Silencio, Colina 4, la Cuaba y el Pomo, bajaron al punto conocido como La Entrada de La Torre y, en medio de un rojizo lodazal, llamaron la atención de los conductores, con la esperanza de que el mensaje llegue hasta el presidente de la República, Danilo Medina.

“Que tenga misericordia de este pueblo, que muere sin que a nadie le duela”, proclamó el pastor Freddy Díaz, quien fungía como vocero.

Cruces y pancartas en mano, exigieron al Gobierno la construcción de un puente peatonal para evitar que los vehículos que se desplazan a gran velocidad por la autopista sigan atropellando a sus residentes.

Son barrios sub-urbanos que reúnen unas 10 mil personas y que tienen el citado cruce como punto de entrada, explicó a este medio Díaz Rosario, presidente de la Confraternidad de Pastores de Villa Altagracia.

Las cruces de palo, más de 20, estaban marcadas con los nombres de las víctimas de accidentes de tránsito, pero los manifestantes aseguran que la lista se queda corta.

Las pancartas, en cartulina, exigían a Medina que les construya el puente, les arregle las calles y les haga aceras y contenes.

Entre los casos que consternaron al sector, cuenta el caso de una mujer a quien el impacto de un vehículo le destrozó el cuerpo en dos mitades que se dispersaron hacia cada lado de concurrida vía.

Del accidente más reciente todavía no han pasado dos meses, pero de la promesa de solución ya se cumple casi el año.

“Le hemos enviado dos cartas al presidente de la República, se la llevamos en diciembre de 2012; en febrero de 2013 él nos respondió con una carta de tres páginas, diciendo que sí, que mediante un oficio ordenaba al ministro de Obras Públicas venir a reunirse con las comunidades para ver las necesidades”, agregó el pastor.

Hasta ahora Gonzalo Castillo no cumple la instrucción del Jefe de Estado. Solo una valla, a nombre de la Dirección Presidencial de Desarrollo Provincial, anuncia que el Gobierno pondrá "manos a la obra" en el lugar.

Es el tercer sábado que este grupo de villaaltagracianos se manifiesta a orillas la principal vía de comunicación del país, que conecta a Santo Domingo con la región norte. Pero aseguran que a partir de la  próxima semana podrían apelar a métodos más contundentes.

“Si es que de la manera correcta no se nos escucha, vamos a hacerlo de la manera que estamos acostumbrados en este país, que si no se reclama de manera violenta no se pueden resolver las cosas”, advirtió Johnny Rafael Reyes.

A ese sector no le ha tocado ninguna de las visitas sorpresas que desde su juramentación realiza el Presidente cada domingo, concertando pequeñas soluciones y financiamiento a productores organizados.