Los limpiavidrios que se encuentran apostados en las principales vías del Gran Santo Domingo justifican su accionar.

SANTO DOMINGO.- Con la reactivación de las actividades económicas tras meses de parálisis por la pandemia, también resurgió en las esquinas de la capital un ejército de personas que se dedican a limpiar parabrisas, pese a los intentos fallidos de las autoridades del ayuntamiento del Distrito Nacional de retirarlos y las continuas quejas de los conductores.

Justo en el momento en que la luz del semáforo cambia a rojo, varios hombres se entremezclan con los vehículos y lanzan sus esponjas enjabonadas a los parabrisas para ofrecer, aún sin consentimiento de los conductores, sus servicios a cambio de algunas monedas.

Los limpiavidrios que se encuentran apostados en las principales vías del Gran Santo Domingo justifican su accionar.

Ante las constantes quejas de los transeúntes por la conducta violenta y amenazante de los limpia cristales, la alcaldía del Distrito Nacional realiza operativos junto a otras instituciones con el propósito de retarlos de las calles.

En un recorrido realizado por Noticias SIN en las avenidas John F. Ken­nedy, Máximo Gómez, 27 de febrero y Tiradentes  se pudo constatar que dentro de estos trabajadores informales se encuentran niños y adolescentes.

Desde rotura de cristales hasta ralladuras en los vehículos, son algunos de los incidentes que han tenido los limpiavidrios con los conductores.