Los casos espeluznantes de acido del diablo habían disminuido, por lo menos públicamente, a su mínima expresión en los últimos años. Pero el más reciente, el de Yocairi Amarante, nos recuerda que sigue siendo una realidad que no tiene comparación y que es matar a una persona en vida.

REDACCION.-Los casos espeluznantes de acido del diablo habían disminuido, por lo menos públicamente, a su mínima expresión en los últimos años. Pero el más reciente, el de Yocairi Amarante, nos recuerda que sigue siendo una realidad que no tiene comparación y que es matar a una persona en vida.


https://youtu.be/7L1Wt9OQTRo