Mucha gente, irresponsable consigo mismo y frente a los demás, actúa como si ya no tuviéramos la pandemia  y ese comportamiento es el que ha activado y mantiene en crecimiento el virus.

SANTO DOMINGO.- Las medidas de endurecimiento adoptado ante el rebrote incontenible de Covid-19 en el Gran Santo Domingo y otras localidades es el resultado del irrespeto a los protocolos sanitarios y podrían tornarse aún más severas de continuar la actual situación.

Mucha gente, irresponsable consigo mismo y frente a los demás, actúa como si ya no tuviéramos la pandemia  y ese comportamiento es el que ha activado y mantiene en crecimiento el virus.

Decir lo que se siente ante una realidad preocupante  no siempre es recibido con la debida comprensión y hasta causa ronchas y quejas cuando se proponen medidas más restrictivas.

Los contagios se ha elevado tanto en el gran Santo Domingo, así como en San Cristóbal, que  se ha llegado a hablar de la posibilidad de medidas todavía más extremas como un cierre temporal de gran parte de las actividades cotidianas.

Habrá que ver ahora sobre la marcha si la reducción del horario de toque de queda a partir de este miércoles, contribuirá efectivamente a contener la expansión de este peligroso rebrote.

La ocupación en UCI, tanto en clínicas como en centros de salud estatales está  saturada  y cada día hay que buscar más camas.

Los llamados a la población para que sea consciente y actúe con responsabilidad, observando de forma estricta las medidas necesarias, no han resultado suficientes y como la salud y la vida humana son imperativos de interés nacional, a las autoridades les  toca tomar cuantas medidas sean necesarias para evitar que la pandemia siga creciendo y no bajar la guardia, aunque haya protestas e incomprensiones.