gente que manda en esta industria tiene la mente muy cerrada y se resiste a cambiar, pero las industrias que no cambian, mueren", sentencia Plein, quien diagnostica a la moda un problema de "falta de cambios". "Se ha vuelto bastante aburrida".
Sin embargo, preguntado por el rumbo que debería tomar el sector para dejar de revisar continuamente las décadas de los años setenta, ochenta y noventa, responde con cierto recelo: "Yo no estoy aquí para hacer cambios ni para decirle a la gente lo que tiene que hacer".
Henchido de seguridad, Plein, tiene claro cuál es el mayor reto de la industria del lujo, "mantener al consumidor hambriento de tener tu producto".